Extremadura culpa a Cultura de que el Museo Arqueológico de Badajoz no tuviera cámaras

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Cáceres, 27 abr (EFE).- La Junta de Extremadura ha confirmado que el Museo Arqueológico Provincial de Badajoz no disponía de cámaras de seguridad en el momento del robo del pasado sábado y ha culpado al Ministerio de Cultura como responsable del edificio y competente en la instalación de los sistemas de videovigilancia y de seguridad.

De este modo se ha pronunciado el secretario general de Cultura de la Junta de Extremadura, Francisco Palomino, después de que las 144 monedas históricas del conocido como 'Tesoro de Villanueva' fueran sustraídas por los ladrones tras forzar una reja y romper la vitrina en la que estaban expuestas.

A preguntas de los medios tras la presentación del festival WOMAD Cáceres, Palomino ha afirmado que la Junta está colaborando con las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado para esclarecer los hechos.

Ha insistido en la distinción entre titularidad y gestión del museo, recordando que el edificio es de propiedad estatal aunque esté gestionado por la Junta de Extremadura.

Bajo ese argumento, ha subrayado que las inversiones estructurales, incluidas las relativas a seguridad tecnológica, corresponden al propietario del inmueble, por tanto, al Ministerio de Cultura.

Ha aclarado, no obstante, que el museo contaba con medidas de protección operativas “dentro de sus limitaciones”, entre ellas vigilancia presencial y vitrinas de seguridad.

En relación con el robo, Palomino ha confirmado que de las 149 monedas expuestas únicamente permanecen cinco, sin precisar por qué motivo quedaron fuera del robo, remitiéndose a la investigación en curso y a la necesidad de no interferir en el trabajo policial.

Palomino ha aprovechado en que el Museo Arqueológico de Badajoz necesita una “reforma profunda” que permita modernizar sus instalaciones y adaptarlas a estándares museísticos actuales.

La prioridad, ha subrayado, debe ser la recuperación de las monedas y la transformación del museo en un espacio acorde al siglo XXI, tanto en conservación como en seguridad y exhibición. EFE

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