Huesca/Zaragoza, 25 abr (EFE).- El derbi aragonés entre el Huesca y el Zaragoza, que se disputa este domingo a las 18.30 horas en el Alcoraz, se presenta como un duelo fratricida entre dos equipos que buscan la salvación a solo seis jornadas para la conclusión de la temporada en LALIGA Hypermotion.
Después de diez partidos sin conseguir un triunfo, para el Huesca es la última bala que tiene en la recámara, como han admitido el entrenador, José Luis Oltra, y los jugadores, mientras que el Zaragoza podría tener más oportunidades en caso de no puntuar en el campo del Huesca, aunque cada vez queda menos tiempo y todos los equipos necesitan sumar de tres en tres si quieren lograr la permanencia en Segunda División.
En el entorno del Huesca se ve cómo va languideciendo la temporada y pasan las jornadas sin conseguir victorias, lo que le está lastrando hasta las últimas posiciones, y se percibe casi ya más que un milagro si salva la categoría en una temporada nefasta a todos los niveles.
El ambiente será típico de un derbi con lleno en las gradas del Alcoraz y con la polémica de no vender entradas a la grada del Zaragoza que tanto revuelo ha suscitado en el club zaragocista y sus aficionados.
Para el encuentro, el técnico del equipo oscense, José Luis Oltra, tendrá prácticamente a casi toda la plantilla disponible, ya que recupera al sancionado Jorge Pulido, que no pudo jugar en Eibar, y tan sólo estarán de baja por lesión Dani Ojeda y Diego Aznar, y Julio Alonso por sanción.
En el caso del Zaragoza recalará en El Alcoraz decimonoveno en la tabla, con 35 puntos y milagrosamente vivo, gracias en buena parte a la terrible racha de seis derrotas seguidas del Cádiz, un puesto por encima, al que podría incluso adelantar, en caso de victoria, y salir de los puestos de descenso.
Para esta hora de la verdad, el Zaragoza tendrá que realizar ajustes en su once, ya que no podrá contar con uno de los fijos en el centro del campo, Keidi Bare.
Y aunque otro de los inamovibles en el once, el meta argentino Rubén Andrada, ha sido cuestionado últimamente, el técnico aragonés destacó su experiencia en duelos de alta presión como los Boca-River.
Por ello, a Andrada le podrían acompañar en los laterales Martín Aguirregabiria y Juan Larios, mientras que en el eje de la zaga es previsible que partan de inicio Pablo Insua y Jawad El Yamiq o Aleksandar Radovanovic.
La medular es la línea que más cambios puede sufrir y, con la ausencia de Bare, Navarro podría confeccionar una sala de máquinas con Yusiff Saidu y Mawuli Mensah, Toni Moya o incluso Raúl Guti, recién recuperado, mientras que Francho Serrano y Rober González podrían ocupar las alas.
Arriba, si opta por un 4-4-2, Dani Gómez y Kenan Kodro serían las opciones más claras, que además permitirían sumar centímetros al plantel gracias a la altura del punta bosnio. Pero si el técnico dibuja un 4-5-1, el delantero español ocuparía la vanguardia, para añadir al centro del campo a Hugo Pinilla o Marcos Cuenca.
Alineaciones probables:
Huesca: Dani Jiménez; Abad, Piña, Pulido, Jordi Martín; Sielva, Álvarez, Mier, Portillo; Luna y Enrich o Enol.
Zaragoza: Andrada; Larios, Insua, El Yamiq o Radovanovic, Aguirregabiria; Mawuli o Toni Moya, Saidu, Rober, Francho; Dani Gómez, Kodro o Hugo Pinilla.
Árbitro: Dámaso Arcediano (colegio castellano-manchego).
Estadio: El Alcoraz.
Hora: 18.30. EFE
mp/anh/mds/cmg/og


