Fernando Pérez Soto
León, 23 abr (EFE).- El centrocampista de la Cultural Leonesa Sergi Maestre ha sido contundente en el pronóstico de cara al encuentro de rivalidad autonómica del próximo domingo en Miranda de Ebro (Burgos) ante el Mirandés, al definir este duelo de "final o decisivo, como cada uno prefiera" para huir del descenso.
"No hay que eludir la palabra y ser realistas y, sin discusión, hay que ganar al Mirandés para vivir porque es el rival directo y quizá sea la última bala que nos queda, aunque a pesar de la victoria se seguirá dependiendo de lo que hagan otros rivales", ha explicado el veterano jugador, de 35 años, en una entrevista con la Agencia EFE.
A pesar de la situación de colista del equipo, a seis puntos de la permanencia que marca el Cádiz, -siguiente visitante en el Reino de León-, no duda en afirmar con rotundidad que si se gana en Anduva, la Cultural "va a tener muchos números para pelear por la permanencia, aunque haya quien la haya dado por muerta", ha afirmado.
Maestre, que empezó la temporada condicionado por una lesión en la preparación en su rodilla, se ganó posteriormente la confianza, primero de José Ángel Ziganda y, posteriormente, tras la vuelta de Rubén de la Barrera, con el que ya había coincidido en el Albacete.
De hecho, ha reconocido que se vio fuera de la Cultural en el mercado invernal y que incluso llegó a plantear a su representante un posible destino en Primera Federación, aunque todo cambió tras la eliminatoria de Copa del Rey ante el Levante, donde los leoneses sorprendieron a un rival de Primera División.
"Estaba planteándome la salida y pensaba incluso que el club también me lo plantearía pero, a pesar de que no era un tema de salario, que es el mínimo en la categoría, el buen partido en Copa me sirvió para empezar a ganarme minutos, cuando antes ni tan siquiera calentaba en los partidos y nunca se me transmitió una posible salida y yo demostré que estaba capacitado para ayudar al equipo", ha dicho.
El centrocampista ha negado que la plantilla no tenga el nivel requerido para la categoría "porque entonces el equipo no habría logrado situarse entre octubre y diciembre en una situación cómoda que, incluso, pudo hacer pensar que el objetivo de la permanencia se conseguiría sin esfuerzo, pero después llegó un mes de enero muy negativo en resultados y todo cambió radicalmente", ha agregado.
Esta inercia de más de cuatro meses sin ganar, Sergi Maestre la achaca a un tema "mental pero individual, no tanto grupal que no hemos sido capaces de revertir y de recuperar el nivel competitivo", sin eludir el tema arbitral que llevó a la entidad a hacer públicos dos comunicados de queja tras los partidos en Málaga y Granada.
"No se puede negar que hay habido errores clamorosos que, al margen de la responsabilidad en la mayor parte de los jugadores, han impedido conseguir más puntos", ha apostillado en este asunto.
Sobre su futuro, Maestre no descartaría, aceptar, caso de no lograrse la permanencia, la continuidad en la Cultural "porque siempre me he considerado más un jugador de Segunda B donde tengo más trayectoria que en Segunda División, ha concluido. EFE
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