Madrid, 23 abr (EFE).- Al menos la mitad de las 570.000 personas que trabajan como empleadas del hogar, según la Encuesta de Población Activa (EPA), lo hace sin contrato, señala un informe de la Fundación Alternativas, que incide sobre la especial vulnerabilidad que sufren aquellas que lo hacen en régimen de internas.
El informe "30 años de los Pactos de Toledo", presentado este jueves, detalla que, frente a esas 570.000 personas que declaran trabajar como empleadas del hogar, sólo hay 340.000 altas en la Seguridad Social.
Pero, teniendo en cuenta que las altas pueden ser varias para una misma persona, el informe estima que "al menos la mitad de las personas que trabajan en empleos domésticos lo hacen sin los derechos que se derivan de estar dadas de alta en la Seguridad Social y tener una relación laboral declarada oficialmente".
Y pone el foco sobre "los más de 20.000 casos de internas cuya situación irregular les obliga a trabajar, en ocasiones en situaciones inaceptables, con salarios por debajo del SMI, jornadas muy superiores a las legales, sin control de horas de presencia, trabajo nocturno, con imposición arbitraria de horarios y, en ocasiones, con abusos y violencia incluso sexual".
El informe incide también en las "grandes demoras en las listas de espera" de atención sanitaria en la Seguridad Social, que constituyen un "grave problema" que impulsa la compra de seguros privados por las clases medias, minando la sostenibilidad del sistema.
Además, apunta a la necesidad de fomentar los planes y fondos de pensiones, sobre todo los de empleo en la negociación colectiva sectorial, y subraya las limitaciones que presenta aún el ingreso mínimo vital (IMV) para cubrir "determinadas manifestaciones de la pobreza, particularmente la infantil".
El informe sitúa en el centro del debate la sostenibilidad financiera, la equidad intergeneracional, la reducción de la brecha de género en las pensiones, la protección de los colectivos más expuestos y las posibles vías para complementar las pensiones públicas.
La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, ha subrayado en la clausura del acto que el Pacto de Toledo, creado hace 30 años, "debe seguir siendo un instrumento de estabilidad" y ha dejado claro que "el sistema de pensiones no es moneda de cambio".
"Aquí no hay espacio para la incoherencia ni para el oportunismo. Las pensiones no pueden utilizarse como un arma partidista cuando lo que está en juego es la seguridad de millones de personas", ha dicho Saiz.
Y ha pedido "a la derecha" que sea "mínimamente coherente y responsable" porque vota en contra de normas que desarrollan las recomendaciones del Pacto de Toledo, "que ellos mismos votaron a favor".
"Ahora parece que su prioridad es otra. No todo vale por querer erosionar al Gobierno", ha asegurado Saiz, reprochando al PP su atadura a VOX por "sus necesarios acuerdos para gobernar distintas comunidades autónomas". EFE


