Santos Llamas, uno de los impulsores de la conversión de la Cultural Leonesa en SAD

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Fernando Pérez Soto

León, 20 abr (EFE).- El empresario y expresidente de Caja España Santos Llamas, fallecido la pasada noche a los 77 años, fue uno de los impulsores, junto con otros representantes de diferentes sectores -fundamentalmente ligados a la construcción- de la conversión de la Cultural Leonesa en Sociedad Anónima Deportiva (SAD) a comienzos de 2000.

Llamas, formó parte de la denominada plataforma Promociones del Fútbol de León (PROFUTLE), que en 2001 constituyó la SAD, con el fin de dar el primer paso hacia el ascenso del equipo a Segunda División, para adelantar el camino siguiendo la exigencia de la Liga de Fútbol Profesional y los órganos del deporte español.

En un grupo en el que se encontraban los constructores Antonio García de Celis -que se convirtió en presidente-, Domingo Cueto o Carlos García, el papel de Santos Llamas también fue de respaldo y apoyo debido a su implicación empresarial en proyectos como AGELCO o la compañía aérea Lagun Air.

Esta transformación supuso el salto cualitativo de una entidad que pretendía conseguir el salto largamente esperado a la categoría de plata, incluso con la inauguración en 2001, con motivo de la disputa de una fase de ascenso, del nuevo recinto futbolístico, Nuevo Estadio Antonio Amilivia, rebautizado años después con la actual denominación de Reino de León.

PROFUTLE tomó las riendas de la Cultural Leonesa de manos de Juan Díaz Guisasola -recientemente fallecido- y desde junio de 2001 a diciembre de 2006 Antonio García de Celis asumiría la presidencia con proyectos importantes, fundamentalmente en el respaldo económico que, sin embargo, no llegaron a fructificar en un resultado deportivo óptimo.

De Celis cedió su puesto a Domingo Cueto que vivió dos etapas, de diciembre de 2006 a enero de 2010, para después producirse una fase de transición con Carlos Emperador de seis meses, hasta la vuelta de Cueto que, en junio de 2011, transfirió la propiedad accionarial por el precio simbólico de un euro a Javier Baena Navalón, el empresario que optó en su momento a la conversión en SAD al frente de otro grupo.

Tras la etapa de Baena Navalón, de pura supervivencia económica y tras un descenso administrativo a la extinta Tercera División por impagos, llegó la del exárbitro de baloncesto ACB Felipe Llamazares, quien, bajo su mandato, acabó cediendo la mayoría accionarial a la Academia Aspire de Catar en 2014.

Bajo la supervisión catarí, la Cultural, no solo saneó su situación económica, sino que en lo deportivo logró el objetivo largamente esperado durante más de cuatro décadas y en la temporada 2016-17 subió a Segunda División.

Sin embargo, el paso por la categoría de plata fue efímero y, tras volver a Segunda B y a la categoría que heredó su lugar, Primera Federación, la pasada campaña volvió a conseguir un nuevo ascenso a LaLiga Hypermotion donde, en la actualidad, se debate por conseguir la permanencia en una situación muy complicada, como colista de la Segunda División.EFE

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