Cádiz, 15 abr (EFE).- El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha confirmado el archivo de la querella del alcalde de Algeciras (Cádiz), José Ignacio Landaluce, contra la secretaria general del PSOE en la localidad, Rocío Arrabal, por un presunto delito de calumnias.
El TSJA ha desestimado el recurso de súplica presentado por Landaluce contra el auto que inadmitía dicha querella al considerar que "carece de toda relevancia penal" porque las afirmaciones de Arrabal "no fueron meras invenciones o traslación temeraria de rumores notoriamente infundados, sino conclusiones basadas en informaciones recibidas de terceras personas".
"Mantenemos una por una todas las razones esgrimidas en el auto recurrido como suficientes para acordar el archivo, sin que ninguno de los argumentos expuestos en el recurso nos haya producido algún género de duda que nos llevase a reconsiderar la decisión, por lo que el recurso ha de ser desestimado", afirma el TSJA.
La querella se refería a las manifestaciones que Rocío Arrabal hizo en rueda de prensa el 5 de febrero de 2024 y el 3 de enero de 2026, en las que pidió la dimisión de Landaluce después de que se hicieran públicas conversaciones de un chat en la que dos concejalas de su equipo de gobierno relataban supuestos casos de acoso o abuso sexual por parte del regidor.
Según afirmó el TSJA en el auto en el que inadmitió la querella, "no es irrazonable" que la portavoz municipal del PSOE extrajese "sospechas sobre la existencia de comportamientos indebidos" de esas conversaciones y pidiera la dimisión del alcalde.
En el comportamiento de la portavoz socialista en el Ayuntamiento de Algeciras y diputada autonómica no aprecia el TSJA "indicio alguno de que concurra temerario desprecio a la verdad", como requiere el delito de calumnias.
El empleo de términos como “supuesto” y “supuestamente” en la rueda de prensa no es "un escudo que ofrezca total impunidad", pero "resulta evidente" que las palabras de la querellada no eran “invenciones” ni invocaban "vagos rumores" o "simples denuncias anónimas que pueden ser inventadas" o "impresiones personales".
Arrabal había presentado una denuncia contra Landaluce ante la Fiscalía del Tribunal Supremo por ser senador y, por tanto, aforado, en la que le acusaba de los supuestos delitos de "malversación de caudales públicos, tráfico de influencias y acoso o abuso sexual", que fue archivada al considerar que las pruebas no podían servir de base para abrir una investigación penal. EFE


