València pone techo a las plazas turísticas con la regulación de su plan urbanístico

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València, 13 abr (EFE).- El Ayuntamiento de València blinda el 98 % de sus viviendas para uso residencial y abre un plazo de un año para que miles de apartamentos turísticos vuelvan al mercado de alquiler, convirtiéndose en la primera ciudad que pone techo a todas las plazas turísticas con la regulación del planeamiento urbanístico.

La norma, aprobada la pasada semana en el pleno municipal, supone la modificación definitiva de las normas urbanísticas del Plan General que regula los usos terciarios hoteleros en toda la ciudad, con cuya entrada en vigor concluirá la moratoria para la concesión de licencias que está en vigor desde mayo de 2024, informa el consistorio en un comunicado.

La norma, añade, convierte a València en la primera ciudad española que fija un techo global a las plazas turísticas de cualquier tipo -apartamentos, hoteles y hostales- mediante el planeamiento urbanístico y no a través de una regulación sectorial de la actividad.

"Es un hito. Queremos una ciudad que contenga un destino turístico urbano, no un destino turístico convertido en ciudad. Los vecinos son y serán la prioridad", declaró la alcaldesa María José Catalá tras la votación en el pleno que dio luz verde a esta normativa.

El Ayuntamiento de València ha optado por la modificación de las Normas Urbanísticas del PGOU que actúan sobre los usos del suelo, protegiendo la función residencial de las viviendas y estableciendo una distribución equilibrada entre los distintos usos terciarios.

"Hemos analizado las sentencias dictadas en España sobre regulación de apartamentos turísticos y hemos construido una norma que no sea vulnerable jurídicamente, porque de nada sirve regular si los tribunales la anulan", asegura el concejal de Urbanismo y Vivienda, Juan Giner.

El núcleo de la normativa son tres umbrales de saturación que operan de forma simultánea en todos los barrios, distritos y manzanas de la ciudad, con excepción de Ciutat Vella, que ya dispone de su propio Plan Especial.

Una de las novedades más significativas del texto definitivo, incorporada como resultado del período de alegaciones, es la Disposición Transitoria Undécima, que abre un plazo de un año desde la entrada en vigor de la norma para que los apartamentos turísticos puedan revertir a uso residencial de forma ordenada al no aplicárseles las incompatibilidades del Plan General, pero siempre que cumplan las condiciones de habilidad.

Podrán acogerse a este mecanismo los titulares de apartamentos en cuatro supuestos: que dispongan de título habilitante municipal vigente; que estén inscritos en el registro autonómico de turismo; que tengan abierto un expediente de restauración de la legalidad suspendido por los acuerdos de moratoria; o que cuenten con solicitudes de licencia afectadas por esos mismos acuerdos. EFE