¿Trufado o "con aroma a"? La trufa estrena un etiquetado más claro tras una buena campaña

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Madrid, 12 abr (EFE).- La campaña de trufa negra ha terminado en España con muy buenas perspectivas; sin embargo, otra de las noticias positivas respecto al conocido como "oro negro" de la mesa es que se ha aprobado una nueva normativa que obliga a diferenciar si un producto tiene trufa o solo "aroma a" o "sabor a".

Así se recoge en el acuerdo de la mesa de Coordinación de la Calidad Alimentaria del pasado 23 de marzo que dice que el término "trufado" podrá aparecer en el etiquetado "siempre que la trufa utilizada permanezca en el producto final".

La resolución, consultada por EFE, también recoge que en aquellos alimentos aromatizados mediante la adición de cualquier tipo de aroma que evoque a la trufa se podrán usar en su etiquetado menciones del tipo "sabor a trufa", "con sabor a trufa", "con aroma de trufa" o similares, siempre que no induzcan a error.

Además, los aromas añadidos deberán citarse en la lista de ingredientes en orden decreciente según la cantidad añadida y, lo más importante, es que "no se podrá hacer uso" de la mención trufado en productos alimentarios con sabor y/o aroma a trufa habiendo sido elaborados exclusivamente con aromas.

Por último, para los productos elaborados con trufa en estado natural y aromas se podrá hacer uso de menciones como "elaborado con trufa y aromas de trufa", "aromatizado con trufa y aromas de trufa" o similares.

Esta medida responde a las peticiones del sector, que buscaba clarificar el uso de la trufa en los productos que llegan al consumidor y defender la materia prima.

Por ejemplo, el presidente de la Federación Española de Asociaciones de Truficultores (FETT) y de la Asociación de Truficultores y Recolectores de Teruel (Atruter), Daniel Brito, ha explicado a Efeagro que supone un paso "muy importante" para el sector, ya que intentan que todos los productos se llamen por su nombre y proteger al consumidor porque así sabe lo que compra".

 Por su parte, el presidente de la Asociación de Recolectores y Cultivadores de Trufa de Soria (Atrusoria), Eduardo Ballano ha destacado que se alegran porque "por fin" se está hablando de la falsedad que había en el mundo de los productos elaborados "aparentemente con trufa".

Y el truficultor Víctor Hernán ha indicado que esta norma es "fundamental" porque si una etiqueta destaca que lleva trufa y "todo es aroma y un producto químico el consumidor se acostumbra" y rechaza el producto original.

Brito ha señalado que la campaña ha sido "bastante buena" respecto a las dos últimas, porque este el tiempo les acompañó.

Aunque no ha sido igual en todas partes igual, pues por ejemplo en Soria, Ballano ha calificado esta temporada como "irregular", pese a que comenzó "bastante bien", al final ha tenido un cierre "prematuro" con cantidades recolectadas similares al año anterior.

"La trufa, es un hongo y un ser vivo muy delicado. Le afecta muchísimo la temperatura, la humedad", ha añadido.

Y el recolector Víctor Hernán Peréz, que tiene un cultivo de trufa entre 10 hectáreas de carrascas en el municipio de Sarrión (Teruel), ha resaltado que están "más que contentos".

Además de que ha habido más lluvias, cuentan con la ayuda de la comunidad de regantes; gracias a su colaboración este año han podido recoger trufa, algo que había sido casi imposible en las anteriores campañas.

Aunque no empezó bien, a partir de mediados de diciembre la maduración fue "muy buena, de buen tamaño y con una trufa sana de calidad excepcional".

El oro negro de la gastronomía cierra así una buena temporada estrenando un etiquetado más claro para el consumidor que pone en valor el trabajo de los truficultores. EFE