Madrid, 10 abr (EFE).- La Real Fábrica de Tapices ha inaugurado la exposición 'Al'QALA. Hilos de Historia' que reúne más de 60 piezas históricas y contemporáneas que ponen de manifiesto que esta institución es "heredera de una tradición textil profundamente vinculada al legado musulmán en España".
Así lo ha reseñado este viernes durante la presentación el director general de la Real Fábrica de Tapices, Alejandro Klecker de Elizalde.
"'Al'QALA. Hilos de historia' conecta de manera directa con nuestras propias raíces. Desde el uso de la lana merina y la seda en la fabricación de tapices y alfombras, hasta el empleo de plantas tintóreas como el azafrán, la hierba pastel o la gualda, que forman parte esencial de nuestro saber artesanal", ha subrayado sobre esta muestra realizada en colaboración con la institución jordana Tiraz – Widad Kawar Home for Arab Dress, la asociación libanesa Inaash y el Proyecto Sila - iniciativa que reúne a artistas de origen palestino, libanés, kuwaití y sirio.
Klecker ha expresado en una nota que la exposición pone en diálogo culturas y territorios, además de vincular "un patrimonio compartido que sigue vivo en nuestros telares".
Una de las patrocinadoras de la muestra, Laura Lantero, ha incidido en que el objetivo es "que el público tome conciencia de la existencia histórica de Palestina a través del bordado, un símbolo fundamental de su cultura".
Por otro lado, Mary Kawar, cofundadora de Tiraz – Widad Kawar Home for Arab Dress, ha indicado que exhibir por primera vez en Madrid el patrimonio de los trajes tradicionales de las mujeres palestinas ofrece una oportunidad "única para compartir la historia de Palestina a través de sus mujeres".
La exposición pone de relieve sus vidas, las técnicas y habilidades de bordado, su creatividad y sus tradiciones culturales.
"Contemplar la belleza y la destreza implicadas permitirá apreciar la profundidad y sofisticación que existían en Palestina y que siguen vivas hoy en día, preservadas y promovidas incluso en la diáspora", indica Kawar.
La instalación reúne seis paneles bordados a mano, cada uno arraigado en el lenguaje del bordado de una ciudad palestina diferente, detalla Ali Jaafar, director general de la asociación libanesa Inaash, obras difuminan la línea entre cultura y refugio, donde el bordado se convierte tanto en archivo como en protección, preservando la identidad en condiciones de desplazamiento.
Una exhibición, que se podrá contemplar hasta el 5 de junio, se estructura en tres grandes secciones: 'Un legado en hilos`', 'Una nación entre puntada' y 'Una herencia en movimiento'.EFE
(foto)


