Tomás Frutos
Roma, 31 mar (EFE).- El italiano Kimi Antonelli es la figura del momento en la Fórmula 1, el líder más joven de la historia de la categoría reina y un apasionado del brasileño Ayrton Senna, al que idolatra desde niño y homenajea luciendo el número 12 en su monoplaza Mercedes, desatando todo tipo de comparaciones entre ambos.
Con tan solo 19 años, 7 meses y 4 días, Antonelli se convirtió en el piloto más joven en estar en lo más alto de la clasificación del Mundial de pilotos. Sus dos victorias en China y Japón, así como su segundo puesto en Australia, le permitieron destrozar el récord del británico Sir Lewis Hamilton (Ferrari), heptacampeón del mundo que se aupó a lo más alto por vez primera con 22 años, 4 meses y 6 días.
La marca, claro, supera con creces también la que colocó en el puesto de privilegio por primera vez a Ayrton Senna. La leyenda brasileña lo hizo con 26 años y 23 días. Todo un honor para Antonelli, venerador absoluto de la figura del triple campeón del mundo.
El vínculo que une a Antonelli con Senna es estrecho porque el joven Kimi, que hace menos de un año pasó de subir a su primer podio en Canadá a hacer el examen de acceso a la universidad, nació en Bolonia, en la misma región en la que el mito brasileño sufrió su fatal accidente en 1994.
El circuito de Imola, en la región de Emilia Romaña, es una de las atracciones principales de los jóvenes. Y despertó sin duda una parte de la pasión de Antonelli por la velocidad.
Años después, ya convertido en piloto de Mercedes, Antonelli estrechó su vínculo con su ídolo. Visitó la tumba de Senna en Sao Paulo, en el cementerio Morumbi, durante el fin de semana del Gran Premio de Brasil.
Fue en noviembre de 2025 y la historia es curiosa porque acudió primero de manera oficial, ataviado con una gorra de Mercedes, para publicar unas fotos cuando todavía no había ganado una carrera en Fórmula 1.
Sin embargo, lejos de conformarse con esa visita, decidió volver de nuevo. Esta vez solo. Vestido de manera más discreta. Sin llamar la atención. Se sentó en un banco cercano y comenzó a leer la biografía de Senna como un aficionado más.
Antonelli luce el número 12 en honor a su referente. Senna lo lució en Lotus y McLaren. Es otro pequeño detalle que desata las comparaciones. Como los rizos.
Su pasión por Senna le condujo hace apenas unos días, el 21 de marzo, a un acto en el circuito Enzo e Dino Ferrari de Imola, donde sufrió el accidente, para celebrar el que hubiera sido su 66 cumpleaños.
"He visto todo lo que Ayrton hacía por la gente, por Brasil... ha sido para mí una fuente de inspiración constante. Ahora cada detalle cuenta para ganar. Haré todo lo que siempre he soñado: correré con el mismo corazón y lo daré todo por mi objetivo", dijo.
"Imaginar que, de alguna manera, compartiré con él un pedacito de historia, habiendo ganado en China mi primera carrera precisamente en el año del trigésimo aniversario de su fallecimiento, me llena de orgullo", añadió.
Pese a todas las coincidencias, homenajes y comparaciones, Antonelli está en el inicio de una carrera que quiere coronar a su manera. Aunque con la referencia de la leyenda como gasolina. El Mundial, pese a que acaba de empezar, es un objetivo viable visto su inicio.
"Ayrton cuidaba cada detalle y pienso en todo lo que hacía por la gente. Con este Mercedes sé muy bien que tengo una oportunidad enorme. Para mí, Ayrton siempre ha sido un mito", concluyó. EFE


