Una manifestación en Valencia pide el 'No a la guerra' en Oriente Medio: "No parimos a hijos para que mueran en guerras"

Miles de personas acudieron a una concentración en la capital valenciana, convocada por movimientos sociales y sindicatos, exigiendo respeto a los derechos humanos y el fin de la violencia en Medio Oriente, destacando el impacto en mujeres y la urgencia de soluciones multilaterales

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La demanda de una mayor intervención europea para frenar el crecimiento del militarismo marcó la concentración realizada este sábado en Valencia. Las organizaciones presentes destacaron que el impacto de los conflictos armados afecta de manera significativa a las mujeres, quienes “no dan a luz hijos para que mueran en guerras ilegales”, según afirmó la portavoz Cándida Barroso. Con este enfoque, los manifestantes reclamaron respeto a los derechos humanos y el fin de la violencia en Medio Oriente, subrayando la necesidad de impulsar soluciones multilaterales. Según informó el medio que cubrió la protesta, miles de personas acudieron a la convocatoria respaldada por movimientos sociales, sindicatos y diversas asociaciones, expresando de forma unánime un rechazo a cualquier forma de intervención militar en la región.

Las consignas centrales de la movilización exigieron a los gobiernos europeos desempeñar un papel activo en la defensa de la Carta de Derechos Humanos y manifestaron su oposición al imperialismo, que, según los portavoces, sólo genera más inseguridad y conflicto. De acuerdo con las declaraciones recogidas por el medio de comunicación, la protesta buscó ser un punto de partida para un movimiento más amplio en la ciudad, con la intención de prolongar la presión social ante la perspectiva de que la situación internacional podría alargarse indefinidamente. Barroso señaló que la convocatoria pretendía mantener un carácter transversal, reuniendo a personas de diversas organizaciones bajo un único mensaje de paz.

El desarrollo de la manifestación estuvo acompañado de pancartas con lemas como “Palestina lliure, Israel genocida”, “Mujeres de negro contra la guerra”, “Por la paz y la justicia” y “Trump, un peligro para el mundo”. Las consignas orales incluyeron llamados como “No a la guerra”, “El silencio es complicidad”, “Boicot Israel” y cuestionamientos a la ocupación y el sionismo. Según reportó el medio, las críticas se dirigieron a la política internacional de potencias como Estados Unidos e Israel, a quienes el manifiesto final señaló como “responsables directos de la actual espiral de destrucción en Oriente Medio”.

En cuanto a la situación política local, la ausencia de representantes de determinados partidos y del gobierno autonómico fue destacada por Vicent Mascarell, secretario de Organización del PSPV-PSOE. Mascarell afirmó, de acuerdo con la publicación, que la Generalitat Valenciana no ha implementado medidas para apoyar a las familias frente a la subida de precios, diferenciándose de las acciones del Gobierno central. Enfatizó que la falta de miembros del Partido Popular, Vox y del Consell en la manifestación demostraba una “inacción” institucional ante la crisis.

El manifiesto leído al término del acto abarcó una condena a los procesos de militarización en diversos escenarios internacionales y denunció una “alianza bélica” entre Estados Unidos e Israel, responsabilizándolos de violaciones sistemáticas al derecho internacional y de intensificar la violencia en Oriente Medio. De acuerdo con el documento, citado por el medio, la actual escalada bélica forma parte de una estrategia global orientada a la imposición de intereses económicos y geopolíticos de las élites mediante la fuerza. Se mencionaron de manera específica la agresión contra Venezuela, las sanciones económicas a Cuba, la escalada contra Irán y la continuidad del conflicto en Ucrania como ejemplos de una tendencia a la normalización de la guerra.

El texto subrayó que las consecuencias directas del aumento del gasto militar incluyen recortes en derechos sociales, como pensiones, servicios de salud, educación, asistencia social y vivienda. De acuerdo con el manifiesto, el negocio de la guerra y el aumento de la inversión en defensa afectan de manera desproporcionada a los sectores más vulnerables de la población. Los organizadores advirtieron que las mujeres y niñas enfrentan un impacto especialmente grave debido a la intensificación de la violencia en los escenarios de conflicto armado: situaciones como violaciones, esclavitud sexual, matrimonios forzados, desplazamientos y la pobreza se presentan de forma recurrente en este contexto, según consignó el medio de comunicación.

El manifiesto añadió que el militarismo y el patriarcado se basan en modos similares de dominio, y por esta razón, consideraron que el movimiento feminista tiene un rol central en la lucha por la paz. Las mujeres, afirmaron en el documento, no sólo sufren como víctimas directas, sino también como refugiadas o responsables del sostenimiento familiar en situaciones de desarraigo y violencia. Las guerras, sostenía el texto, incrementan la trata, la explotación sexual y otras formas de violencia patriarcal.

Entre las exigencias planteadas en la declaración final se incluyó la necesidad de declarar un alto el fuego inmediato y avanzar hacia la desescalada de todos los conflictos, exigiendo el cumplimiento estricto del derecho internacional y de la Carta de las Naciones Unidas como base para la convivencia mundial. Según publicó el medio que cubrió la manifestación en Valencia, las organizaciones firmantes rechazaron cualquier tipo de intervención militar que menoscabe la soberanía de los pueblos y se opusieron al uso de sanciones económicas o políticas como herramientas de presión internacional, señalando que estas medidas sólo benefician intereses ajenos a las poblaciones afectadas.

El texto leído en la concentración enfatizó que la defensa de la soberanía de los pueblos no implica necesariamente el respaldo a los gobiernos de turno, sino el respeto al derecho de cada comunidad a decidir su propio futuro. En ese sentido, las asociaciones organizadoras insistieron en que sólo una paz sustentada en derechos y libertades democráticas garantizará la posibilidad de un desarrollo social justo. También reclamaron el respeto pleno a los derechos de asociación, expresión y participación en sociedades civiles abiertas.

El llamado final abarcó una invitación a continuar con las movilizaciones ciudadanas, al considerar insuficientes las declaraciones oficiales sobre la paz. Los organizadores concluyeron que “hay que llenar las calles para defender la paz, la justicia global y el derecho de los pueblos a vivir en libertad”, según las palabras consignadas durante el acto y difundidas por el medio informativo. Durante la jornada, la organización insistió en que la convocatoria fue abierta e incluyó un amplio espectro social y político, con el objetivo de reunir la mayor pluralidad posible para expresar una oposición colectiva y transversal a la guerra y a la violencia internacional.