Málaga, 8 mar (EFE).- 'Pioneras. Solo querían jugar', el tercer largometraje dirigido por Marta Díaz de Lope Díaz, se remonta al primer partido de la selección española femenina de fútbol, en 1972, aunque este deporte se convierte en un símbolo de todos los obstáculos que la mujer debió superar en un pasado cercano.
"Es importante para los espectadores jóvenes que desconocen nuestro pasado muy reciente, que han vivido sus madres y abuelas. No es solo una película de niñas que juegan al fútbol, no es lo que estábamos haciendo", ha afirmado este domingo Díaz de Lope, que ha presentado la película en la sección oficial del 29 Festival de Málaga.
PUBLICIDAD
A la directora le pareció "una historia fascinante" desde que empezó a documentarse, y le resultaba "increíble que no fuera conocida por el gran público", por lo que decidió "poner en valor lo que habían hecho estas mujeres ahora, en un momento cumbre del fútbol femenino".
Tuvo la oportunidad de entrevistarse con varias de esas pioneras de los años 70 y fue importante al escribir el guión junto a Zebina Guerra "conocer sus vivencias y saber cómo se habían sentido en esos momentos".
PUBLICIDAD
Una vez terminada la película, organizó una proyección con aquellas jugadoras reales, vio "cómo reaccionaban a cosas que reconocían" y tuvo "la sensación de que como película les había gustado, porque decían que llevarían a sus nietas a verla".
En ese proceso de documentación encontró "joyas" como el archivo de 'La mujer ideal', ante el que "no daba crédito", el partido benéfico de 1971 'Folclóricas contra Finolis', la película 'Las Ibéricas F.C.' o fragmentos del NO-DO de la época.
PUBLICIDAD
"Estaba empeñada en contar bien el contexto de la historia, por qué había que poner en valor lo que hicieron estas chicas, y todo lo que tenía que ver con la Sección Femenina y el Servicio Social, que era como una 'mili' para las mujeres".
Por su parte, la periodista que aparece en la película, Edelmira Izquierdo, está basada en varias profesionales reales "como Mari Carmen Izquierdo o Sara Estévez, que firmaba con un seudónimo masculino para poder ejercer".
PUBLICIDAD
"No me enfoqué solo en una de ellas, sino que cogí partes de varias periodistas reales que se enfrentaron a un mundo muy machista y masculinizado. El nombre es un homenaje a una tal Edelmira que escribió un artículo sobre ese primer partido y que firmaba así, porque no tenía ni siquiera apellido".
Sobre la elección del reparto, Díaz de Lope ha apuntado que se empeñó "en que esas pioneras tuvieran nociones de fútbol, una cierta destreza, no ser expertas", y después comenzaron los entrenamientos antes de comenzar a rodar. EFE
PUBLICIDAD
(foto)
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Adiós a la incertidumbre, conoce las condiciones climáticas en Zaragoza este 15 de septiembre
Para evitar cualquier imprevisto es importante conocer el pronóstico del tiempo

“Será difícil recuperar la normalidad en Ceuta mientras miles de migrantes sigan en la calle”: las ONG piden a las autonomías que ayuden a descolapsar la ciudad
Organizaciones sociales denuncian que numerosas familias con menores continúan sin recibir atención tras la entrada masiva de finales de julio, pese a las nuevas plazas habilitadas por el Gobierno

Esther Lapaz, geóloga, a los jóvenes: “Mirad a vuestro alrededor y preguntaos qué es lo que sostiene el mundo en el que vivimos”
La autora de ‘Con los pies en la tierra’ habla con ‘Infobae’ sobre terremotos, volcanes y la importancia de la geología para el pasado, el presente y el futuro

Madrid no puede adjudicar la externalización de cuidados paliativos a pesar de que la lista de espera ha crecido un 18% y el presupuesto pasa de 155 euros a 177 euros la cama/día
El objetivo es atender a 69.000 pacientes en dos años pero ningún licitador se ha presentado al nuevo contrato. La oferta actual de centros hospitalarios “se ha visto desbordada por la creciente demanda”, admiten desde Sanidad

España suspende en PISA y la economía puede pagar la factura: menos productividad y más riesgo para el crecimiento
El retroceso en matemáticas y en comprensión lectora de los jóvenes de 15 años amenaza con lastrar la empleabilidad y la capacidad de innovación en los próximos años
