
“Las mujeres defendemos la búsqueda de soluciones pacíficas y el diálogo en tiempo de conflicto”, expresó María Jesús Montero, secretaria general del PSOE de Andalucía y vicepresidenta primera del Gobierno de España, durante la manifestación del 8 de marzo en Sevilla. El encuentro congregó a miles de ciudadanas y ciudadanos en las calles para exigir avances en igualdad social y laboral y poner en el centro del debate público problemas como la brecha de género en el empleo, las pensiones y la violencia machista. Montero subrayó que la guerra no constituye una vía adecuada de resolución y denunció el impacto negativo de los conflictos armados en la vida cotidiana y los precios de bienes básicos, así como el papel de las mujeres dentro de contextos bélicos. Según consignó Europa Press, la responsable política recalcó la decisión del Gobierno central de no autorizar el uso de las bases militares para fines bélicos en la situación actual.
Durante su intervención ante los medios en la Plaza Nueva de Sevilla, Montero destacó que el mensaje unánime de quienes salieron a las calles el Día Internacional de la Mujer es el de la necesidad de continuar avanzando en derechos y bienestar. “El futuro nos pertenece”, afirmó, insistiendo en la determinación de “seguir removiendo los obstáculos que impiden la igualdad real entre hombres y mujeres”, afirmó Europa Press. Hizo hincapié en que esta movilización se produce con esperanza y una fuerte convicción de que el trabajo colectivo permitirá derribar las barreras que impiden una igualdad efectiva.
El medio Europa Press detalló que Montero identificó el mercado laboral como uno de los principales escenarios donde persiste la desigualdad. Las mujeres continúan ocupando puestos más precarios, lo que evidencia una brecha estructural. En este sentido, Montero valoró la relevancia de medidas como el aumento del salario mínimo interprofesional y la reforma laboral, aludiendo al impacto positivo que estas políticas pueden tener en quienes sufren mayor precariedad. Señaló también la necesidad de lograr avances en materia de pensiones debido a las diferencias económicas que afectan a las mujeres en ese sector.
Europa Press reportó además que la vicepresidenta primera recordó el complemento de brecha impulsado desde el Gobierno central como mecanismo de compensación de las lagunas existentes en las trayectorias laborales de las trabajadoras. Aseguró que persistirá la movilización mientras subsistan desafíos por conquistar y subrayó los motivos suficientes para mantener la presión social en busca de igualdad y justicia.
La referente socialista subrayó la gravedad de la violencia machista, manifestando que cada vez que se conoce un nuevo asesinato se pone de manifiesto la urgencia y la importancia de este tema como motor fundamental de la protesta. En palabras recogidas por Europa Press, Montero recalcó que “hay días en los que nos despertamos con la noticia de un nuevo asesinato por violencia machista”, una problemática que consideró “fundamental” y que, según su visión, da sentido a la presencia multitudinaria en las calles.
En la manifestación de este año, la consigna “No a la guerra” se sumó como uno de los principales lemas. Montero explicó que las mujeres quieren reivindicar el papel de la negociación y el diálogo frente a la confrontación militar. También vinculó el aumento de los precios en la cesta de la compra y el sufrimiento cotidiano al recrudecimiento de los conflictos armados. Según lo publicado por Europa Press, denunció el uso de las mujeres como “arma de guerra” y trasladó su apoyo a la lucha por los derechos de las mujeres en otros países como Irán.
La manifestación en Sevilla, reportó Europa Press, trascendió así lo local para incorporar en la agenda el respaldo solidario a mujeres de otros contextos, la demanda de acabar con las violencias específicas por razón de género y la reclamación de mejoras laborales y sociales. Montero reiteró que el Gobierno mantiene un compromiso firme con la igualdad real y que la movilización popular resulta esencial para continuar superando desigualdades e injusticias.
A lo largo del evento, la presencia de miles de manifestantes reflejó la dimensión social del reclamo y la continuidad de una lucha que abarca tanto las condiciones materiales de vida de las mujeres como el reconocimiento de sus derechos y la condena a toda forma de violencia, según narró Europa Press. La jornada del 8 de marzo, en palabras de la representante del PSOE andaluz, constituye una demostración de esperanza y determinación frente a los desafíos pendientes en materia de igualdad de género.

