El petróleo superará los 100 dólares si la tensión en Oriente Medio va en aumento

Guardar

Madrid, 7 mar (EFE).- El barril de petróleo Brent, la referencia en Europa, superará los 100 dólares si la tensión en Oriente Medio por la guerra en Irán aumenta y se produce un bloqueo prolongado del estrecho de Ormuz, no obstante, "por el momento" los expertos confían en no llegar a ese extremo.

A pesar de la muerte del Líder Supremo, el ayatolá Alí Jamenei, en Irán no se ha producido un cambio de régimen al estilo de Venezuela, por lo que la gran pregunta sigue siendo quién será nombrado sucesor porque con otro dirigente de línea dura aumentaría la probabilidad de que el conflicto se alargue.

Los precios del petróleo seguirán siendo un indicador clave de cómo valoran los mercados la situación.

En un escenario base, los analistas piensan que el barril Brent estaría entre 80 y 95 dólares, mientras que el WTI de Texas, guía para Estados Unidos, permanecería relativamente contenido gracias al estatus exportador del país y a la flexibilidad de su oferta doméstica.

En ese supuesto, el mecanismo de transmisión de los precios del petróleo hacia la inflación estadounidense sería más moderado en comparación con conflictos previos en el Golfo y el impacto en precios sería más intenso para Europa y Asia, dada su dependencia del crudo marítimo procedente de Oriente Medio.

Todo se complicaría en un escenario de escalada progresiva del conflicto, sin colapso del régimen iraní y en el que la república islámica lanzaría misiles de mayor envergadura contra Catar, Baréin y Emiratos Árabes Unidos y en el que instalaciones energéticas del Golfo o petroleros se convertirían en objetivos.

El petróleo se movería en un rango de 90 a 110 dólares, impulsado principalmente por el Brent y los costes de seguros para el transporte marítimo en el Golfo se dispararían.

Incluso en este contexto, añaden desde Fidelity, el mercado petrolero de Estados Unidos previsiblemente permanecería relativamente más anclado que los índices internacionales.

El tercer escenario, por el momento el menos probable, es el de un cierre prolongado del Estrecho de Ormuz para poner a prueba la supervivencia del régimen iraní, como un intento de desmantelar la estructura de mando del país.

En ese caso, Irán podría minar el Estrecho, capturar petroleros o lanzar ataques con misiles y drones contra embarcaciones en tránsito, lo que haría que el petróleo superara los 120 dólares como reacción inicial del mercado.

Llegados a ese punto es "probable" que las principales naciones consumidoras de petróleo recurran a sus reservas estratégicas y China se convertiría en un actor diplomático especialmente activo, dada su dependencia del suministro procedente del Golfo, añade Fidelity.

Este sigue siendo el último escenario porque resulta muy perjudicial para los propios intereses económicos y de supervivencia del régimen iraní, que nunca ha ejecutado un cierre total del estrecho de Ormuz, lo que tendría una respuesta naval de Estados Unidos rápida y contundente.

Históricamente, el dólar estadounidense ha funcionado bien en este tipo de situaciones de conflictos, aunque esto ya no es necesariamente un resultado asegurado, advierten los expertos, que siguen viendo al oro como valor refugio para los inversores.

La diversificación de los inversores seguirá siendo clave incluso si la tensión en Oriente Medio acaba prolongándose en el tiempo.

En la renta variable, aunque los mercados probablemente reaccionen con mayor volatilidad a corto plazo de los activos de riesgo, la tesis principal es que sigue habiendo recorrido al alza, salvo que la interrupción del suministro energético sea "persistente y estructural".

En la renta fija es de esperar un "típico" movimiento de búsqueda de activos de calidad como la deuda soberana con máxima calificación crediticia. EFE

(fototeca)