Borrell calcula que la guerra no durará más de una semana porque Irán no tiene capacidad de respuesta, tampoco nuclear

El antiguo jefe diplomático europeo sostiene que el choque militar iniciado por Washington y Tel Aviv carece de perspectivas de prolongarse debido a la inferioridad estratégica de Teherán, negando que existan opciones reales en armamento nuclear para revertir la situación

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Josep Borrell, exalto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, expresó que la capacidad de Irán para mantener un conflicto militar con Estados Unidos e Israel es limitada por factores estratégicos y armamentísticos, vaticinando que el enfrentamiento no podría extenderse por más de una semana. En declaraciones recogidas por Europa Press, Borrell argumentó que la capacidad nuclear de Irán es inexistente en el actual contexto, descartando la posibilidad de que Teherán emplee armamento de este tipo para cambiar la situación en medio de la crisis.

Según explicó Borrell en una entrevista transmitida este lunes por el programa 'Espejo Público', y reproducida por Europa Press, las fuerzas militares de Irán resultan insuficientes frente a la superioridad bélica de Washington y Tel Aviv. El diplomático consideró que la duración del conflicto dependerá exclusivamente de cuánto tiempo logre resistir Irán, enfatizando que la nación persa no dispone de medios efectivos para sostener un enfrentamiento prolongado. Además, Borrell puntualizó: “Nadie puede pensar que dure una semana”.

De acuerdo con lo divulgado por Europa Press, Borrell calculó que Irán cuenta con entre 2.000 y 3.000 misiles balísticos de largo alcance, pero calificó esta cifra como insuficiente para un conflicto de alta intensidad, ya que estos proyectiles se agotarían en un corto periodo. El exministro de Exteriores subrayó que, en caso de guerra abierta, Estados Unidos no necesitaría el apoyo de Francia, Reino Unido y Alemania, naciones europeas que expresaron el domingo su disposición a apoyar acciones militares contra Irán a través de un comunicado conjunto.

El medio Europa Press detalló que Borrell cuestionó los argumentos expuestos por Donald Trump, presidente de Estados Unidos, quien justificó los ataques a Irán bajo la premisa de impedir el rearme nuclear del país. Borrell calificó esta justificación como una “tomadura de pelo”, sosteniendo que el verdadero objetivo de la administración estadounidense es propiciar un cambio de régimen en Teherán. El antiguo jefe diplomático europeo recordó episodios recientes donde, a su entender, las intervenciones militares de Estados Unidos no lograron sus objetivos, como en Libia, Afganistán e Irak. Destacó la situación de Libia afirmando que “ha dejado de existir”; en Afganistán, señaló que los talibanes han retomado el control, y en Irak resaltó la influencia actual de las milicias chiítas tras años de conflicto, según divulgó Europa Press.

Borrell también abordó la política internacional mantenida por la administración Trump respecto a Irán, recordando el rechazo del entonces mandatario al acuerdo nuclear negociado durante la presidencia de Barack Obama. Dicho acuerdo establecía que Irán renunciaría al desarrollo de armas nucleares a cambio de un levantamiento de las sanciones económicas internacionales, recordó el político en la entrevista mencionada por Europa Press.

Durante la conversación, Borrell defendió la posición asumida por el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, destacándolo como el único dirigente europeo que no respalda abiertamente a Trump en el conflicto. Sostuvo que Sánchez actúa conforme a los principios del derecho internacional y no bajo criterios de poderío militar, y consideró fundamental respetar la legalidad internacional para evitar un escenario de caos global, según recogió Europa Press. El exrepresentante de la Unión Europea advirtió sobre las consecuencias de actuar fuera del marco legal, comparando dicha actitud con una situación de ley de la selva.

En el diálogo transmitido por 'Espejo Público' y reproducido por Europa Press, Borrell también diferenció la condena a las políticas del régimen iraní de la aprobación de acciones militares unilaterales. Sostuvo que criticar la situación de derechos humanos en Irán debe mantenerse separado del respaldo a ataques realizados sin autorización expresa de la Organización de las Naciones Unidas o del propio Congreso estadounidense, subrayando la importancia de que las operaciones militares cuenten con una justificación jurídica apropiada y respaldo institucional internacional.