
Durante su intervención en un acto electoral del Partido Popular en la Plaza de Portugalete, en Valladolid, Isabel Díaz Ayuso propuso que Castilla y León se convierta en un referente nacional y que, a través de las urnas, exprese un rechazo claro a las políticas del gobierno central y del presidente Pedro Sánchez. Según informó la agencia Europa Press, la presidenta de la Comunidad de Madrid enfatizó la importancia de los comicios del 15 de marzo al describirlos como una oportunidad para que la región sea “la voz de España” y traslade un mensaje de oposición al “sanchismo” en las instituciones.
De acuerdo con Europa Press, Díaz Ayuso compartió escenario con Alfonso Fernández Mañueco, presidente de la Junta y candidato a la reelección; Conrado Íscar, presidente provincial del PP; y María Pardo, cabeza de lista en la provincia. En su intervención, remarcó los valores que, según ella, unen a Madrid y a las provincias de Castilla y León, como el aprecio por la libertad, señalando que representan “a la inmensa mayoría de los españoles, a los normales”. Instó al electorado a que la comunidad autónoma actúe como portavoz del país para expulsar del poder, mediante el voto, al proyecto del actual presidente del Gobierno.
La dirigente popular utilizó una metáfora relacionada con un diccionario para ilustrar su crítica, asegurando que el PP y Mañueco están “preparados para leerle el diccionario” a Sánchez durante estas elecciones. Según publicó Europa Press, esta expresión cobró fuerza en los ejemplos que ofreció Ayuso al enumerar letras y términos ligados, según su visión, al actual Ejecutivo central. Explicó, por ejemplo, que la “S” se corresponde con “sobrinas”, aludiendo a situaciones en que, según expuso, puestos de privilegio o bienes se relacionan con favores hacia familiares o colaboradores políticos.
Ayuso, en ese contexto, detalló que, en su opinión, el significado de “sobrina” para el “sanchismo” implica acceder a un piso en la Plaza de España gracias a la conexión con un ministro y los desplazamientos oficiales, en contraste con la acepción habitual del término. Esta declaración formó parte de una serie de analogías en las que la líder madrileña recurrió a otras letras del alfabeto. Así, con la “C” señaló la palabra “cárcel”, indicando que “ahí terminan los delincuentes y para Sánchez es donde se acumulan sus altos cargos”. Ironizó sobre los casos de corrupción con la frase: “Solo les pido a los socialistas, por favor, que delincan más despacio, que no da tiempo porque vienen de seis en seis los casos de corrupción cada día”.
En su repaso del “diccionario del sanchismo”, la presidenta del PP madrileño insistió en que Pedro Sánchez “no conoce la democracia” y argumentó, según reportó Europa Press, que ganó las primarias internas con “urnas de cartón” y “convocó las elecciones generales a traición para ver si la gente no iba a votar”. Expresó, asimismo, que el presidente ha “desguazado el Estado de derecho al colocar a sus amigos en los puestos de poder para que no haya separación de poderes”. En sus palabras, Sánchez “ocupa cada institución apoyado por ETA y Bildu y los independentistas para agarrarse al poder aunque el pueblo no le quiera”.
Durante el mitin, Ayuso apeló al carácter de los habitantes de Castilla y León, a quienes describió como “gente recia, humilde, austera y sincera”. Sostuvo que la región debe enfrentar a quienes considera “vividores del sanchismo”. A lo largo de su discurso, atribuyó al Gobierno central maniobras para perpetuarse en el poder mediante alianzas con formaciones como EH Bildu, ERC y Junts, a pesar de no haber obtenido en las urnas un apoyo mayoritario frente al Partido Popular.
Europa Press consignó que la presidenta madrileña concluyó su exposición remarcando las diferencias entre los ejecutivos autonómicos del PP y el Gobierno central, señalando la libertad y los valores tradicionales de Madrid y de Castilla y León como el eje central de su propuesta política. Enfatizó nuevamente su petición a la ciudadanía para que utilice la votación como un instrumento de expresión, instándolos a rechazar el modelo del Ejecutivo socialista.


