Abascal ve "incorrecto" el marco del PP para pactar con Vox: "Como si fuéramos salvajes, es empezar con mal pie"

El máximo representante de Vox rechaza el planteamiento presentado por los populares y advierte que el enfoque elegido añade tensión, dificulta el entendimiento y genera desconfianza en la negociación para formar alianzas en varias comunidades autónomas

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Durante las negociaciones para cerrar acuerdos de gobierno en varias comunidades autónomas, el líder de Vox, Santiago Abascal, expresó que el documento marco presentado por el Partido Popular (PP) para entablar estas alianzas gira en torno a “generalidades” y transmite una “falta de confianza”, una postura que Abascal considera perjudicial para el diálogo entre ambas formaciones políticas. Según destacó en una entrevista concedida a “Espejo Público” de Antena 3 y recogida por Europa Press, el enfoque adoptado por los populares, que incluye un decálogo sobre las líneas básicas para la negociación, ha generado malestar en las filas de Vox y, en palabras de su presidente, dificulta el entendimiento y genera desconfianza en las conversaciones para la formación de gobiernos autonómicos.

Tal como publicó Europa Press, Abascal manifestó su rechazo a los principios estipulados por el PP, que hacen referencia a la unidad nacional, el respeto a la Constitución, el Estado de Derecho, la legalidad vigente, las instituciones del Estado, la separación de poderes, la Jefatura del Estado y el cumplimiento del reparto competencial entre comunidades. A su juicio, estos postulados resultan “obvios” y no comprenden por qué se subrayan en este contexto, cuando “para pactar con Vox no lo entiendo”, sentenció. El líder de Vox especificó que este tipo de requerimientos “molestan” a su partido y advierten una sobreactuación que desde su óptica solo tendría sentido si el PP negociara con otras fuerzas como Junts o el PSOE.

El medio Europa Press informó que el líder de Vox ahondó en su malestar al señalar que, en su opinión, el documento redactado por el PP está “lleno de generalidades e incluso un poco insulto” hacia los dirigentes autonómicos populares, indicando que denota desconfianza sobre la disposición de figuras como María Guardiola, presidenta extremeña en funciones y Jorge Azcón, presidente en funciones de Aragón, para respetar la legalidad. Abascal aseguró que no encuentra motivos para dudar de que ambos respeten la ley, insistiendo en que el marco planteado por la dirección nacional del PP está dirigido más bien a ordenar criterios internos entre los propios populares, pues lo presentaron como un documento “único, vinculante y para toda España”. En este contexto, el dirigente de Vox recordó los anteriores acuerdos alcanzados con barones autonómicos del PP, tomando como referencia lo pactado en la Comunidad Valenciana, “ese es el marco, no el de Feijóo”, resaltó. Definió el acuerdo valenciano como específico y concreto, frente al carácter genérico del decálogo nacional, y subrayó la desconfianza que su partido siente hacia una propuesta generalista.

De acuerdo con la información difundida por Europa Press, el PP propuso un decálogo que incluye también criterios como el respeto al resultado proporcional de las urnas, el compromiso con la aprobación de los cuatro presupuestos autonómicos para toda la legislatura y la coherencia programática. Esta línea se hizo pública tras el anuncio de que la dirección nacional del PP, “Génova”, participará directamente en las negociaciones con Vox en Extremadura y Aragón para buscar acuerdos de gobierno. Ambas formaciones modificaron su estrategia negociadora el lunes, comenzando por tratar de fijar primero medidas “concretas, claras y conocidas” en un programa conjunto, y dejando la distribución de cargos para una fase posterior, con la intención de superar la desconfianza que ha impedido avanzar en la investidura de María Guardiola en Extremadura.

Según publicó Europa Press, Abascal expresó que ni él ni el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, deberían sentarse directamente en la mesa de negociación en las comunidades implicadas, sino que son los equipos designados y los líderes regionales los encargados de liderar el proceso. Reiteró que es el PP el que necesita los votos de Vox y se mostró sorprendido ante el hecho de que los populares pretendan imponer el marco de las conversaciones. Detalló que, en Extremadura, el equipo negociador de Vox está encabezado por el candidato Óscar Fernández y la secretaria general adjunta Montserrat Lluís, y que en Aragón las conversaciones las encabezan Alejandro Nolasco y la misma Lluís.

Durante la comparecencia relatada por Europa Press, Abascal criticó el punto exigido por el PP sobre la obligación de aprobar cuatro presupuestos completos para toda la legislatura, una condición que calificó de inédita en política. Acto seguido, enfatizó la nueva metodología de negociación adoptada por su formación, basada primero en acordar medidas detalladas, después los plazos y finalmente la inclusión de garantías para asegurar el cumplimiento. Afirmó igualmente que la presencia de Vox en los ejecutivos autonómicos populares no resulta prioritaria, aunque la formación no descarta esta posibilidad ya que su voluntad es acceder al gobierno.

Europa Press consignó que, tras las elecciones en Extremadura, Abascal solicitó una vicepresidencia y varias consejerías para su formación, sin revelar cuáles, y actualmente Vox prefiere no compartir públicamente detalles concretos sobre sus exigencias. El partido advirtió, además, que cualquier información sobre nombres o intereses publicada por terceros será falsa y que no negociarán a través de los medios de comunicación.

La fuente detalló que los resultados obtenidos por Vox en Extremadura y Aragón tras los comicios del 21 de diciembre y el 8 de febrero, respectivamente, duplicaron el peso político de la formación en ambas comunidades. La estrategia de Vox pasa por formar parte de los gobiernos autonómicos junto al PP para garantizar que se atiendan sus demandas sobre agricultura, ganadería, industria, inmigración, educación y asuntos relacionados con la denominada ‘ideología woke’. Las conversaciones, sin embargo, permanecen estancadas, especialmente en Extremadura, donde Vox ha ratificado que votará en contra de la investidura de María Guardiola el 3 de marzo. Esto implicará que la presidenta en funciones no reúna la mayoría absoluta necesaria y que, a partir de esa fecha, se abra un plazo de dos meses para lograr gobierno antes de que una eventual nueva convocatoria electoral resulte obligada, posibilidad que ambos partidos no descartan, reportó Europa Press.

La relación entre Vox y María Guardiola ha estado marcada por desencuentros desde las elecciones de 2023, con episodios de tensión que han trascendido a nivel personal, como resumió Europa Press. Durante la negociación actual, Guardiola viró su discurso para acercarse a los planteamientos de Vox tras haberlos rechazado, lo que llevó a la dirección nacional del PP a exigirle más discreción en las conversaciones. Mientras tanto, Vox afirma mantener una relación de mayor entendimiento con el presidente aragonés Jorge Azcón y desvinculan lo que sucede en Aragón de la situación de Extremadura.

Europa Press informó que Vox ya ha participado en ejecutivos autonómicos junto al PP tras los comicios de 2023 en comunidades como Extremadura, Aragón, Comunidad Valenciana, Murcia y Castilla y León. Sin embargo, las coaliciones se desintegraron tras un año debido a desavenencias, especialmente por las diferencias en la acogida de menores migrantes, lo que incrementó las tensiones entre ambas fuerzas de cara a las nuevas negociaciones.