
Durante su intervención, Mariano Rajoy abordó las dificultades de alcanzar acuerdos nacionales y criticó las formas de gobierno basadas en decretos y sin presupuestos, situaciones que atribuyó al actual ejecutivo socialista. En este contexto, según consignó El Norte de Castilla, el expresidente del Gobierno subrayó la importancia de la unidad política, el respeto a las instituciones y la defensa de la separación de poderes como pilares fundamentales para la estabilidad democrática. Estas reflexiones surgieron durante la presentación de su libro ‘El arte de gobernar’ en Arroyo de la Encomienda, Valladolid, acompañado por numerosos miembros y simpatizantes del Partido Popular.
De acuerdo con El Norte de Castilla, Rajoy repitió en varias ocasiones la advertencia de que “el mayor peligro para la democracia son los populismos, tanto de extrema derecha como de izquierda”. A su juicio, estos movimientos extremistas amenazan las democracias no solo en España, sino en otros países como Estados Unidos, Francia y Alemania. El exmandatario se refirió al avance de la extrema derecha en Alemania, donde, aseguró, ya se posiciona como la segunda fuerza política, “sólo superada por suerte por el Partido Popular alemán”. También señaló la extensión de los populismos por el territorio español, lo que a su entender requiere una respuesta decidida para preservar la estabilidad del sistema democrático.
Durante el acto, Rajoy centró parte de su intervención en la relevancia de no reducir la democracia al mero ejercicio del voto. Para el exjefe del Ejecutivo, la preservación de la independencia judicial y la división de poderes resulta esencial y, según sus palabras recogidas por El Norte de Castilla, estos valores estarían actualmente bajo ataque en el marco político nacional. Por ello, enfatizó la necesidad de mantener la vigilancia sobre estas cuestiones para proteger el régimen democrático español.
El público que se congregó en la Escuela de Música de Arroyo de la Encomienda incluyó a Alfonso Fernández Mañueco, presidente del Partido Popular en Castilla y León y de la Junta autonómica, junto a cargos de la formación a nivel local, provincial y regional. Rajoy ilustró sus puntos sobre liderazgo gubernamental mediante referencias a su experiencia de cuarenta años en la vida política, y recurrió al humor en varias ocasiones, según añadieron los cronistas de El Norte de Castilla. En una de ellas, al comparar perfiles de liderazgo, destacó que “el señor Mañueco, no sé si las diez cualidades, pero al menos reúne nueve con setenta y cinco de ellas, aunque conozco a uno que tienen todos ustedes en su mente y que no reúne ni una sola de las características del buen gobernante”, en alusión, sin mencionarlo directamente, al presidente del Gobierno actual, Pedro Sánchez.
En cuanto a la historia política reciente, Rajoy defendió la monarquía y resaltó la labor de Juan Carlos I como figura central durante la transición democrática. Expresó aprecio por la Constitución de 1978, a la que denominó como la de “la concordia”. Según recogió El Norte de Castilla, el expresidente subrayó que esa Carta Magna se logró bajo el impulso de actores de ideologías muy distintas, capaces de consensuar grandes acuerdos, en contraste con “aquellos que se dedican a remover el pasado”, a quienes achacó dañar la convivencia nacional. Su crítica se extendió a la caracterización del actual gobierno como un “Gobierno Frankenstein”, apuntando la incapacidad de alcanzar pactos de estado y la tendencia a gobernar mediante decretos y sin aprobar presupuestos.
Durante el encuentro, Rajoy hizo mención a la situación de pactos postelectorales en Extremadura, Aragón y ante las próximas elecciones en Castilla y León y Andalucía. Según reseñó El Norte de Castilla, defendió el respeto a los resultados electorales e indicó que una posible alianza con Vox estaría condicionada a que se respeten la legalidad y la Constitución, fijando esto como línea roja infranqueable para cualquier pacto político.
El exmandatario también dedicó parte de su discurso a cuestiones internacionales. En relación con las relaciones entre Estados Unidos y la Unión Europea, consideró que se atraviesa una fase compleja, y defendió la necesidad de una política exterior y de defensa común entre los países europeos, así como avanzar hacia una unión fiscal más sólida, según reportó el medio. Acerca del acuerdo con Mercosur, recordado por Rajoy como objeto de negociaciones durante veinticinco años, expresó su apoyo condicionado a la introducción de cláusulas de salvaguarda para proteger a agricultores y ganaderos españoles. Al mismo tiempo, se mostró crítico con lo que describió como una excesiva regulación en la Política Agrícola Común de la Unión Europea, ironizando sobre la complejidad administrativa que enfrentan los profesionales del sector primario.
En el turno de preguntas, Rajoy abordó la crisis catalana y la aplicación del artículo 155 de la Constitución en 2017. Explicó que tomó la decisión porque existía “razón suficiente y necesaria”, y reconoció la dificultad de conseguir el apoyo del Partido Socialista para llevar adelante la medida, en clara referencia al actual presidente del Gobierno. “Hoy todo el mundo sabe que la democracia española tiene instrumentos para defenderla en caso de ataque”, concluyó Rajoy según recogió El Norte de Castilla sobre su gestión de la crisis independentista.
La intervención de Rajoy tuvo lugar en un ambiente distendido, con momentos de humor compartidos con los asistentes, y reflejó su visión sobre los retos que enfrenta la democracia española, desde amenazas internas como el auge de los extremismos hasta retos internacionales vinculados a la regulación y la política europea, según detalló El Norte de Castilla.


