Madrid, 15 feb (EFE).- El fuerte vendaval asociado a la borrasca de gran impacto Oriana ha comenzado a remitir y con él también el carrusel de temporales que han azotado a España durante las últimas semanas, y el foco de los servicios de emergencias pasa ahora a estar en las inundaciones y la crecida de los caudales en muchos ríos.
Tras una jornada marcada por el viento huracanado que provocó numerosas incidencias y problemas en el transporte por carretera y ferroviario, sobre todo en el corredor mediterráneo, el tiempo tiende a estabilizarse, las temperaturas suben de una forma generalizada y se abren grandes claros en casi todo el país, con las lluvias casi restringidas a algunos lugares de Galicia, el Cantábrico y Pirineos.
Diez comunidades y la ciudad autónoma de Melilla han amanecido este domingo todavía en alerta debido a los fuertes vientos que todavía van a soplar en muchos puntos -con velocidades que pueden rondar los 80 kilómetros por hora- y al fuerte oleaje que azota a varias regiones, donde las olas pueden alcanzar una altura importante, hasta 12 metros en la isla de Menorca, según los datos de la Agencia Estatal de Meteorología.
Los avisos por el fuerte oleaje son este domingo de nivel 'naranja' (peligro importante) en Baleares y Cataluña y amarillos en Andalucía, Asturias, Galicia, Melilla y en las siete islas del archipiélago canario; y los avisos por fuertes vientos -también de nivel amarillo- afectan a Andalucía, Aragón, Cataluña, Murcia, Comunidad Valenciana, Melilla y Canarias.
Aunque lo peor del temporal de viento ha pasado ya, algunas estaciones de la Agencia Estatal de Meteorología han registrado todavía durante la madrugada rachas de viento por encima de los 100 kilómetros por hora en el pirineo oscense, en Girona, Castellón o Teruel.
Muchos de los espacios públicos que habían cerrado a causa del vendaval han comenzado a reabrirse, aunque persisten algunas de las incidencias causadas por los sucesos que se registraron ayer, y la autopista AP-7 continúa cortada a la altura de Vandellós (Tarragona) en dirección a Francia ya que el viento no ha permitido comenzar los trabajos para retirar el camión que volcó ayer sobre la calzada.
A primera hora de la mañana más de cien carreteras, la mayoría de la red secundaria, seguían cortadas a causa de las inundaciones; las más afectadas se localizan en la comunidad de Andalucía, una de las más azotadas por las lluvias torrenciales de las últimas borrascas, y se ha podido reabrir la N-110 entre San Esteban de Gormaz y Aldea de San Esteban (Soria), que se cortó debido a la crecida del río Duero.
Preocupa todavía el elevado caudal de muchos ríos a causa de las intensas lluvias y el deshielo, y la Confederación Hidrográfica del Duero mantiene todavía más de 40 avisos activos, 13 de los cuales son de nivel 'rojo' y 8 de ellos se focalizan en el río Duero, con la situación más complicada en San Esteban de Gormaz, donde el río cruza con una altura que ronda los 5 metros.
En el País Vasco el embalse de Ullibarri -que abastece de agua a Bilbao y Vitoria- continúa aumentando el volumen de agua que almacena a pesar de haber comenzado ayer a desembalsar agua y está un metro por encima de la 'cota de aliviadero', aunque el desagüe no está provocando inundaciones aguas abajo.
El Guadiana arrastra unos 2.000 metros cúbicos por segundo a su paso por Badajoz, donde algunas presas están aliviando agua; y en La Garrovilla cuatro personas fueron ayer rescatadas después de estar seis días aisladas en la planta altas de sus casas debido a la crecida del río.
La estación de Sierra Nevada está sólo abierta solo para residentes y personas alojada, ya que la carretera de acceso continua muy afectada por los desperfectos causados por las últimas borrascas.
En Andalucía el consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias, Antonio Sanz, ha informado de que el reciente temporal ha provocado incidencias en el agua de consumo de 33 municipios de seis provincias, afectando a un total de 59.564 personas, aunque el suministro alternativo está garantizado.
Las previsiones de la Aemet señalan que este lunes las precipitaciones más importantes y persistentes afectarán al Cantábrico oriental, a Galicia y a la cara norte del Pirineo, y aunque todavía soplará el viento con fuerza en el tercio oriental de la península las temperaturas registrarán un ascenso notable en gran parte del país. EFE
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