
La decisión de la Audiencia Provincial de Madrid sobre el recurso presentado por Íñigo Errejón, en el que solicita el archivo de la causa en su contra, continúa pendiente. Mientras tanto, el juez Adolfo Carretero mantiene abierto el proceso penal por el presunto delito de agresión sexual contra la actriz Elisa Mouliaá, cuya denuncia dio origen al caso. Según informó Europa Press, el magistrado ha citato al exdiputado para comparecer este martes a las 10:00 para notificarle de manera presencial la apertura del juicio oral, una medida que se confirma a pesar de diversos intentos de las partes por frenar el procedimiento.
De acuerdo con lo publicado por Europa Press, la convocatoria judicial se produce luego de que el instructor descartó archivar la causa y resolvió que la retirada pública de la acusación por parte de Mouliaá no tenía validez en el proceso en curso. El juez indicó en su último auto que la actriz se mantiene en calidad de acusación particular, haciendo constar que su renuncia no está ratificada formalmente. El documento recoge que la notificación a Errejón, prevista inicialmente para la semana pasada, fue aplazada por razones de “seguridad jurídica”, ya que se aguardaba a que Mouliaá aclarase si perseveraba o no en su acusación contra el exdiputado.
Según reportó Europa Press, Elisa Mouliaá, a través de sus redes sociales, había comunicado la retirada de su acusación contra Errejón. La artista declaró que esta decisión no respondía a una retractación, sino al hecho de que nadie más había dado el paso y ella se sentía sola sosteniendo la denuncia. Tras conocerse este anuncio, la Fiscalía solicitó formalmente la absolución del exdiputado en su escrito de conclusiones provisionales, al considerar que los hechos imputados no constituyen delito. No obstante, Mouliaá manifestó posteriormente a los medios de comunicación su intención de mantener la acusación y criticó duramente la postura del Ministerio Público.
Europa Press detalló que los hechos motivo de esta causa tienen su origen en una noche de octubre de 2021, tras la presentación de un libro de Errejón en la que Mouliaá estuvo presente. Según la versión denunciada, ambos acudieron después al bar más cercano a tomar cervezas. Mouliaá, al tener ya previsto asistir a una fiesta en casa de un amigo, le invitó, según declaró, “por educación”. Las conversaciones entre ambos, digitales y presenciales, fueron recogidas durante la investigación por el magistrado, que incorporó como material probatorio tanto los testimonios de la denunciante, el investigado y varios testigos, como informes de peritos psiquiatras.
El procedimiento se inició formalmente en noviembre, trece meses después de abierta la investigación. El instructor Carretero valoró las pruebas acumuladas y resolvió procesar a Errejón ante la existencia de indicios que, según el auto, “no han sido totalmente desvirtuados por la versión del investigado, su prueba pericial y documental”. Europa Press reseña que el Ministerio Fiscal, basando su criterio en la supuesta insuficiencia de indicios para sostener la acusación, solicitó el archivo de la causa. En su documento final de conclusiones, la Fiscalía de Madrid pidió la libre absolución del exdirigente político, argumentando que “los hechos no son constitutivos de delito”.
El tribunal mantiene bajo estudio el recurso de Errejón, quien solicitó dejar sin efecto la decisión por la que el juez instructor le procesó, según publicó Europa Press. Al cierre de la información, la Audiencia Provincial aún no se había pronunciado sobre esa petición. Europa Press puntualizó que el desarrollo judicial continúa abierto, con el proceso oral en marcha y la figura de la acusación particular atribuida a Mouliaá.
La situación se produce en un contexto jurídico donde las decisiones tomadas por el magistrado y la Fiscalía divergen. Mientras el juez insiste en que existen indicios suficientes para continuar el proceso, el Ministerio Público desestima la acusación y llama a cerrar el caso. La actriz, en declaraciones al margen del proceso, calificó de “deleznable” la actuación de la Fiscalía tras conocerse la petición de absolución y posteriormente notificó su continuidad como parte civil en el procedimiento.
El caso enfrenta posturas distintas entre las partes procesales y ha incluido el análisis de mensajes personales y testimonios presenciales ofrecidos por parte de los protagonistas y testigos. Según consignó Europa Press, todo cuanto ha ocurrido hasta la fecha sigue pendiente de la decisión última que adoptará la Audiencia Provincial respecto al recurso de archivo presentado por la defensa de Errejón.


