La alianza del narco boliviano y el nazi refugiado que cambió el negocio de la cocaína

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Rebeca Palacios

Logroño, 14 feb (EFE).- Los periodistas David López Canales y Christian Bergmann dedicaron tres años a investigar la alianza entre Roberto Suárez, el mayor narcotraficante de Bolivia, y Klaus Barbie, un comandante nazi refugiado en ese país, quienes impulsaron el primer narcoestado del mundo y cambiaron el negocio de la cocaína a nivel global.

Este trabajo periodístico ha logrado el XXXI Premio Literario Bodegas Olarra & Café Bretón, que se entrega este sábado en Logroño, y se ha publicado esta semana en el libro de periodismo narrativo 'El narco y el nazi' (Pepitas de Calabaza).

López Canales (Madrid, 1980) ha recordado a EFE que esta obra de no ficción detalla cómo Suárez y Barbie financiaron con dinero del narcotráfico el golpe de Estado de Bolivia de 1980, tras el que el general Luis García Meza impuso la última dictadura de ese país.

En el libro se analiza el peso del narcotráfico en Latinoamérica, los nazis fugados a esos países, la represión de las dictaduras a través del Plan Cóndor y el papel que desempeñó Washington y su "complicidad" con estos hechos, ocurridos durante la Guerra Fría.

López Canales y el periodista de investigación alemán Christian Bergmann iniciaron su trabajo a partir de unas memorias sobre la vida de Roberto Suárez, quien fue padrino de Pablo Escobar, y que fueron publicadas por su viuda, "pero esta historia no estaba bien contada" y requería profundizar en los años anteriores.

Para ello, los dos periodistas buscaron a los protagonistas en Bolivia, Estados Unidos y Europa, hicieron casi un centenar de entrevistas a testigos directos de estos hechos y completaron sus testimonios con la búsqueda de documentación en archivos y hemerotecas.

En estos tres años de investigación, ha resaltado, una de las principales dificultades ha sido encontrar a protagonistas vivos de estos acontecimientos hace más de 40 años, entre ellos la familia de Suárez, que intentó "blanquear" su alianza con este "criminal nazi" de la Gestapo, conocido como 'el carnicero de Lyon'.

"Los nietos de Klaus Barbie, que siguen viviendo en Bolivia, no quisieron ni tomarse un café con nosotros. También fue complicado averiguar el papel real de la CIA y Estados Unidos en el golpe de Estado y si tenían a Barbie como aliado en Bolivia, enviado allí por su servicio de inteligencia", ha relatado.

En este sentido, este periodista ha agregado que muchos nazis estaban "protegidos por las dictaduras militares latinoamericanas, que les daban cobijo en sus países".

Bolivia es un país pequeño y muy pobre, donde la mayoría de los periódicos no cuentan con hemeroteca en papel, ha recordado, y, además, los archivos de los ministerios han ido desapareciendo con los años y con los intereses de los sucesivos gobiernos.

Para López Canales, estos hechos suponen "el génesis de todas las historias de narcos que se han recogido en series de televisión en los últimos diez años" y ha asegurado que este libro podría ser un buen guion para otra serie, de producción internacional, con el fin de incluir todo el contexto de los nazis desde la Segunda Guerra Mundial.

Ha indicado que en Bolivia empieza lo que después se conoció como el 'boom' de la cocaína, y, después de prohibirse en la década de 1920, volvió generalizarse su consumo, primero en las ciudades norteamericanas de Miami, Los Ángeles y Nueva York, y más tarde en Europa.

Las cantidades que se comercializaron en aquella época eran "ridículas" comparadas con las actuales, ya que en los años 80 del siglo pasado se producían unas 125 toneladas de cocaína al año y ahora esa cifra se ha disparado hasta las 4.000 toneladas anuales.

Mientras desarrolló la investigación de 'El narco y el nazi', López Canales escribió también su ensayo '¿Una rayita? Por qué en España se consume tanta cocaína y no se habla de ello' (2025), en el que analiza la generalización de esta droga en la sociedad española y la falta de debate sobre ello.

Ha considerado "alucinante" que 14 de cada 100 personas confirman en España haber probado alguna vez en su vida la cocaína, lo que supone "el índice más alto del mundo". EFE

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