España continúa empeorando en el índice de percepción de la corrupción tras caer otros tres puestos

Según el informe más reciente elaborado por Transparencia Internacional, el país retrocede al puesto 49 de 182 en el ranking global, con 55 puntos, situándose detrás de estados como Israel, Botsuana o Ruanda en percepción de corrupción

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Según el informe más reciente de Transparencia Internacional, España queda detrás de países como Israel, Botsuana y Ruanda en la clasificación global sobre percepción de corrupción, ubicándose en el puesto 49 entre 182 países, con una puntuación de 55 puntos de un máximo de 100. Este retroceso representa la pérdida de un punto y tres posiciones respecto al año anterior, consolidando la tendencia negativa ya evidenciada en informes previos. De acuerdo con lo publicado por Transparencia Internacional, España se encuentra ahora a la mitad de la tabla y experimenta un estancamiento entre las consideradas “democracias defectuosas”.

El medio detalló que la organización presentó su nuevo Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) correspondiente al año 2025, a través de una rueda de prensa celebrada en la Fundación Ortega y Gasset-Gregorio Marañón. En ese encuentro, Transparencia Internacional recordó que los resultados obtenidos por España sólo pueden comprenderse en el contexto internacional, donde la degradación en los indicadores es generalizada. “El mapa global está cada vez más rojo, año a año se va oscureciendo más”, señalaron representantes de la entidad, subrayando que el fenómeno afecta no solo a España, sino también a otras democracias y a gran parte del mundo.

Este retroceso continúa la tendencia indicada en el informe anterior, en el que España ya había retrocedido cuatro puntos y diez puestos, situándose en la posición 46 del ranking global y en el puesto 16 de los 27 países de la Unión Europea. La pérdida adicional registrada en el último año no representa un descenso abrupto, pero sí preocupa a los responsables del informe, que consideran necesario analizar las causas del deterioro y adoptar medidas correctivas. Según Transparencia Internacional, “no puede dejar de preocuparnos, tiene que llevarnos a una reflexión”.

El informe advierte sobre un “preocupante empeoramiento” de los niveles de corrupción percibida en las democracias, citando un contexto internacional marcado por lo que denomina un “peligroso desprecio al Derecho Internacional”. Transparencia Internacional destaca en su análisis global una tendencia general descendente en los países con sistemas democráticos. Entre las naciones señaladas con descensos están Estados Unidos, que obtiene 64 puntos; Canadá, con 75; Nueva Zelanda, con 81; Reino Unido, con 70; Francia, con 66; y Suecia, con 80 puntos.

En la parte superior del ranking se mantienen Dinamarca con 89 puntos, Finlandia con 88 y Singapur con 84, posicionándose como los países percibidos con menores niveles de corrupción a escala global. En el extremo opuesto, Venezuela, Somalia y Sudán del Sur figuran con apenas 10, 9 y 9 puntos respectivamente, indicando niveles de corrupción percibida extremadamente altos según los parámetros del índice. En estos últimos casos y en la mayoría de las autocracias del mundo —como Azerbaiyán, que obtuvo 30 puntos— el informe señala que la corrupción es “sistemática y se manifiesta en todos los niveles”.

Transparencia Internacional elabora su ranking anual utilizando una escala de 0 a 100, donde 0 equivale a una percepción máxima de corrupción y 100 a una percepción mínima. El promedio mundial de este año cayó a 42 puntos, uno menos que el del año anterior, lo que según la organización apunta a la necesidad de implementar medidas urgentes que protejan el interés público y fomenten una gobernanza más sólida, así como un liderazgo responsable.

El medio informó también que estos resultados invitan a debatir la calidad democrática y las instituciones en España y en otras naciones que comparten tendencias similares. Pese a que la caída de España en el ranking no se considera por sí sola sustancial, la reiteración de descensos refuerza la preocupación sobre la eficacia de los mecanismos de control y la fortaleza institucional.

A lo largo de la presentación, los portavoces de Transparencia Internacional insistieron en la importancia de entender los datos actuales en un marco más amplio, marcado por desafíos a la gobernanza mundial y una erosión de los estándares internacionales que agrava los riesgos de corrupción. El informe sostiene que, pese a que la comparación entre países tiene un valor relativo, la evolución a la baja de naciones consideradas democráticas podría tener implicaciones para el desarrollo interno y la confianza en sus sistemas políticos.

La organización recomendó fortalecer la transparencia y revisar las políticas de control para evitar que la situación se agrave. Según reportó el medio, Transparencia Internacional volvió a destacar la necesidad de acciones decididas frente al empeoramiento en el panorama internacional, subrayando que la reducción de la puntuación media a nivel global es un elemento de alarma adicional.

El informe ha sido comúnmente utilizado como referencia internacional para evaluar la credibilidad y la eficacia de las democracias ante la corrupción. Las comparaciones internacionales muestran cómo, en América Latina, Europa del Este, Asia y África, los desafíos varían pero la percepción de la corrupción permanece como un problema persistente.

La última edición del Índice de Percepción de la Corrupción agrega elementos de análisis político y social, incluyendo el papel del Derecho Internacional y el debilitamiento de prácticas democráticas. El resultado de España, reflejado en 55 puntos y la mitad de la tabla, según consignó Transparencia Internacional, reaviva el debate sobre las políticas nacionales y el impacto de los sucesivos retrocesos en la percepción tanto interna como externa del país.