
El requerimiento formulado al juez Adolfo Carretero para determinar si ya ha recibido el escrito de Elisa Mouliaá en el que esta anuncia la retirada de su acusación contra Íñigo Errejón representa un aspecto fundamental para la decisión que debe adoptar la Audiencia Provincial de Madrid sobre el futuro del procedimiento judicial abierto contra el exdiputado. Según consignó Europa Press, la Sección Cuarta de la Audiencia Provincial pidió, por medio de una providencia, que el magistrado clarifique no solo la recepción formal del documento presentado por la actriz, sino también si ya ha emitido alguna resolución que archive de manera definitiva la causa o, en su defecto, precise si la resolución estaría vigente o pendiente de recurso. Este paso tiene relevancia procesal, dado que el tribunal se disponía a valorar el recurso presentado por el propio Errejón contra su procesamiento por un presunto delito de abuso sexual.
Europa Press detalló que la petición formal de aclaración se produce mientras el tribunal debe deliberar si da por cerrada la causa tras la retirada de la acusación por parte de la denunciante principal. En caso de haberse producido dicho archivo, el tribunal también ha solicitado recibir copia del escrito presentado por la actriz, así como el certificado de la resolución dictada que ponga término al procedimiento. De acuerdo con la providencia difundida por Europa Press, el tribunal subraya que toda esta información resulta necesaria como parte de la deliberación prevista para el lunes y que las decisiones adoptadas respecto a la admisión o no de la retirada de la acusación individual tendrán consecuencias sobre el desarrollo del proceso judicial.
El medio Europa Press recordó que fue el pasado miércoles cuando Elisa Mouliaá hizo pública su decisión de desistir en la acusación contra Íñigo Errejón. La actriz recurrió a sus redes sociales para comunicar sus motivos, afirmando: “No es una retractación, es un límite”, y argumentando que asume la retirada de la acusación porque no obtuvo el acompañamiento de otras supuestas víctimas y se sintió sola durante el proceso, señalando: “No puedo seguir haciéndolo. No porque no sea verdad, sino porque nadie debería cargar sola con algo así”. Además, indicó que el procedimiento podría continuar si la justicia lo decide, dado el carácter público de este tipo de causas, pero dejó claro que abandona el proceso “con la conciencia tranquila”, según citó Europa Press.
La instrucción del caso contra el antiguo dirigente de Sumar se remonta a noviembre del año pasado, momento en que el juez Adolfo Carretero decidió continuar las actuaciones tras trece meses de investigación. Esta fase incluyó la declaración de Íñigo Errejón, la denunciante y varios testigos, así como la intervención de profesionales en psiquiatría. Europa Press precisó adicionalmente que las pesquisas incluyeron la solicitud de copias de las conversaciones mantenidas por ambos implicados en fechas cercanas a la presunta agresión, así como el análisis de la relación previa mantenida a través de redes sociales.
Los hechos denunciados se habrían producido en el marco de la presentación de un libro del propio Errejón. Tras este evento, ambos asistieron juntos a un establecimiento y, posteriormente, la actriz, que tenía previsto asistir a una fiesta en casa de un amigo, invitó al político, según su explicación, “por educación”. El magistrado instructor manifestó, de acuerdo con Europa Press, que “los indicios existen y no han sido totalmente desvirtuados por la versión del investigado, su prueba pericial y documental”.
Mientras tanto, la Fiscalía de Madrid ya había solicitado previamente el archivo de la causa. En un escrito al que tuvo acceso Europa Press, el Ministerio Público consideró “insuficientes” los elementos aportados en la investigación y solicitó la “libre absolución” de Íñigo Errejón por entender que “los hechos no son constitutivos de delito”. La Fiscalía fundamentó su petición en la valoración probatoria y la interpretación jurídica realizada a partir de las diligencias de investigación.
A pesar de la retirada de la acusación por parte de Mouliaá y la postura del Ministerio Público, la acusación popular representada por la Asociación de Defensa Integral de Víctimas Especializada (Adive), a cargo del letrado Jorge Piedrafita, decidió mantener la causa en pie. Esta organización sostiene que persiste el relato de “graves hechos que atentan contra la libertad sexual” y argumenta que la relevancia pública o mediática del acusado no puede traducirse en impunidad. “Por muy poderoso que sea el denunciado no pueden quedarse impunes”, declaró el representante jurídico, según recogió Europa Press.
En esa misma línea, la propia Adive manifestó que el procedimiento judicial seguiría adelante incluso después de la retirada de la acusación por parte de la víctima y de la Fiscalía. La asociación subraya la importancia de salvaguardar “los derechos de la víctima, que ha sufrido un enorme desgaste y exposición en solitario”, según su explicación ante el medio citado. Entre los antecedentes del caso, Elisa Mouliaá había solicitado una pena de tres años de prisión para Errejón antes de decidir retirarse del proceso.
La Audiencia Provincial, con todos estos elementos en consideración, analiza ahora si debe archivarse la causa conforme a las solicitudes recibidas y a la evolución de la posición de las partes. Requiere por tanto del juez instructor confirmación de los pasos procesales dados y, en particular, de cualquier resolución definitiva de archivo y su firmeza, pues de ello depende la resolución del recurso interpuesto por Errejón. Todo el procedimiento se encuentra a la espera de la respuesta oficial de Carretero para determinar el rumbo que tomará el expediente judicial, agregó Europa Press.


