
El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, viajará próximamente a Argel para preparar la próxima cumbre bilateral entre los dos países, la primera desde 2018 y que permitiría dar por zanjada la crisis bilateral desencadenada por el respaldo al plan de autonomía marroquí para el Sáhara por parte del Gobierno en marzo de 2022.
Así lo ha indicado el Ministerio de Exteriores argelino en el comunicado en el que informó del encuentro mantenido este sábado entre su titular, Ahmed Attaf, y Albares, aprovechando la presencia del primero en Madrid para participar en una reunión sobre el Sáhara organizada por Estados Unidos y en la que también participan el Frente Polisario, Marruecos y Mauritania.
Fuentes de Exteriores han trasladado a Europa Press que "no hay una fecha aún fijada" ni para la visita de Albares a Argel ni para la cumbre bilateral, que sería la primera desde que Pedro Sánchez llegó a La Moncloa, si bien han asegurado que "la intención del ministro es viajar a Argel en algún momento".
Según la parte argelina, el encuentro entre Albares y Attaf --el cuarto desde el mantenido en febrero pasado en el G20 y que escenificó el deshielo-- permitió repasar las relaciones bilaterales y "las perspectivas de insuflarle una nueva dinámica, en particular en sectores como la energía, el comercio, la inversión y los transportes, además de la cooperación judicial y consular".
Asimismo, se puso de relieve "la necesidad de aprovechar la visita prevista próximamente del ministro español a Argelia con vistas a preparar lo mejor posible la celebración de la VIII Reunión de Alto Nivel", según precisó el Ministerio de Exteriores argelino.
Por su parte, el Ministerio de Exteriores español no publicó ningún comunicado al término del encuentro, del que sí informó el propio Albares en su cuenta en la red social X. En su mensaje, el jefe de la diplomacia española resaltó que los dos países tienen "relaciones políticas de amistad fuertemente consolidadas".
"Somos amigos, socios y vecinos. Argelia es nuestro primer proveedor de gas, un socio estratégico, fiable y constante", subrayó el ministro, que hizo especial hincapié en el "momento extraordinario" que viven las relaciones comerciales. Así, resaltó que las exportaciones crecieron un 190% en 2025 y un 141% en 2024. "España y Argelia seguimos avanzando juntas", remachó.
CRISIS BILATERAL
De producirse la visita de Albares constituiría un signo más de que la relación bilateral está volviendo a sus cauces normales, después de que la carta que envió Sánchez a Mohamed VI respaldando el plan de autonomía marroquí para el Sáhara empujara al Gobierno de Abdelmayid Tebune a llamar a consultas a su embajador en marzo de 2022.
Tras ello, en junio de ese año, al ver que la situación no se reconducía, Argel procedió a suspender el Tratado de Amistad acordado en 2002 y a introducir una serie de restricciones a las importaciones españolas que hicieron que estas se vieran reducidas a mínimos, si bien se mantenía sin problemas el suministro de gas a España.
A finales de 2023, el embajador argelino regresó a Madrid mientras que en noviembre de 2024 se procedió a levantar las restricciones comerciales, lo que hizo despegar los intercambios entre los dos países, como lo demuestran los datos facilitados por el propio Albares este sábado.
Sin embargo, aún está pendiente que Argelia levante la suspensión del Tratado de Amistad, algo que podría concretarse bien en la visita del ministro o ya cuando se celebre la RAN, que debería tener lugar a priori en España, ya que la última se celebró el 3 de abril de 2018 en Argel, con Mariano Rajoy aún como presidente.
Cabe recordar que Albares ya tenía previsto viajar a Argel en febrero de 2024 pero la visita fue aplazada en el último momento por diferencias en cuanto a la agenda de la misma y hasta el momento no se ha concretado. No obstante, el ministro se ha visto en los últimos meses con Attaf en la reunión de ministros del G20 en Sudáfrica en febrero, en los márgenes de la Asamblea General de la ONU en septiembre y nuevamente en Johannesburgo en noviembre en la cumbre del G20.


