Sevilla, 7 feb (EFE).- COAG Andalucía ha alertado de los daños “muy graves y crecientes” que los sucesivos temporales de lluvia y viento están provocando en la agricultura y la ganadería andaluzas y calcula estima que las pérdidas evaluadas por la Junta del 20 % en la producción agraria supone un impacto superior a los 3.000 millones de euros.
“El campo andaluz se encuentra atrapado en una cadena devastadora de borrascas, sin margen de recuperación entre un episodio y otro”, ha señalado en un comunicado Juan Luis Ávila, secretario general de COAG Andalucía.
Esta organización agraria enmarca los daños por las inundaciones generalizadas, encharcamientos persistentes y destrozos en infraestructuras agrarias “con pérdidas productivas importantes y explotaciones en serio riesgo”.
A su juicio, “aunque la Consejería de Agricultura ya habla de pérdidas del 20 % de la producción agrícola andaluza, que ya es una catástrofe, advertimos de que estos datos se van a quedar cortos, ya que los temporales no han terminado, siguen produciéndose desembalses y aún quedan daños por aflorar”.
La COAG considera que tan sólo un 20 % de pérdida en la producción agrícola andaluza supondría un impacto económico superior a los 3.000 millones de euros, “lo que da una idea de la ruina que este ciclo de tempestades ha traído a los agricultores y ganaderos andaluces”.
Según el análisis por provincias, en Almería, el impacto es muy grave, con daños generalizados en invernaderos, tanto antiguos como modernos, roturas de plásticos y estructuras, muros caídos, zonas inundadas y un descenso brutal de la producción hortícola, especialmente en trasplantes recientes como la sandía.
En Cádiz, las inundaciones afectan a miles de hectáreas, con cultivos de hortícolas, flor cortada, aguacate, cítricos, olivar y herbáceos, además de graves daños en infraestructuras agrarias.
En Sevilla, la situación es “crítica”, con mermas graves de producción, imposibilidad de realizar siembras de herbáceos, importantes pérdidas en el olivar y una fuerte afección a hortícolas y flor cortada, sectores especialmente sensibles al exceso de humedad.
En Jaén, el campo es impracticable y el olivar, que acumulaba retrasos de hasta un mes en la recogida, se va a quedar sin un tercio de la producción porque la aceituna se ha perdido.
En Granada, las lluvias y el viento están afectando a hortícolas, olivar, subtropicales, frutales y ganadería, con daños en plásticos y estructuras, derrumbes de taludes, aparición de enfermedades y fruta caída al suelo, especialmente en el aguacate, en plena campaña de recolección.
En Huelva, el encharcamiento persistente está dificultando la recolección de frutos rojos y cítricos, con roturas de invernaderos y afección tanto a explotaciones ganaderas como a caminos rurales.
En Córdoba, el viento y las lluvias continuadas han provocado caída de árboles, daños en caminos y retrasos en los trabajos agrícolas en cereales, olivar y apicultura, a la espera de una evaluación más precisa.
En Málaga, aunque el agua está siendo beneficiosa en términos generales, se están registrando daños en accesos y explotaciones de olivar y subtropicales, especialmente en zonas de la Serranía de Ronda y la Costa del Sol occidental, donde el temporal ha sido más intenso.
En cuanto a la ganadería andaluza, la COAG apunta que atraviesa también una situación muy complicada por la humedad persistente, el barro y la imposibilidad de que los animales salgan a pastar, lo que está provocando un incremento de enfermedades, falta de alimento natural y un aumento de los costes de producción por la necesidad de alimentación auxiliar.
Asimismo, COAG Andalucía alerta, además, de incremento de mortandad de animales, como los corderos en la Sierra de Segura en Jaén, y de enfermedades, con situaciones especialmente delicadas en explotaciones de Granada, Cádiz y Málaga, con animales en paridera y graves problemas sanitarios. EFE
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