El magistrado del juicio de Sergio Delgado se disculpa por reprochar a la madre y al acusado sus llantos

Tras una tensa jornada en el tribunal, el juez del caso pidió perdón a familiares y procesado tras haberlos reprendido por expresar su dolor durante la audiencia, asegurando que entiende la situación aunque exigió mantener la compostura

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Al reanudarse la sesión tras un receso, el magistrado a cargo del juicio por la muerte de Sergio Delgado expresó públicamente sus disculpas hacia los familiares del fallecido y al acusado, luego de haberlos reprendido antes por manifestar su dolor mediante el llanto en la sala del tribunal. Esta retractación surge en un contexto de fuerte tensión emotiva, según reportó el medio original.

De acuerdo con la información proporcionada, la intervención inicial del juez ocurrió antes de la pausa oficial, momento en el cual se dirigió a la madre de Sergio Delgado para pedirle que mantuviera la compostura y el respeto hacia la institución judicial, expresando que su llanto frecuente generaba un ambiente de constante tensión en la sala. Según consignó el medio, el magistrado llegó a sugerir a la madre que abandonara el tribunal si no podía contener su llanto, acción que finalmente tomó la hermana de la víctima, quien sí se retiró del recinto. El juez empleó términos similares para dirigirse al propio acusado, quien también lloró durante una buena parte de la sesión, tanto en esa jornada como en la anterior.

El medio reportó que, durante la reanudación de la vista, el mismo magistrado admitió que sus palabras anteriores fueron “a destiempo” y pidió perdón tanto a los familiares de Delgado como a la persona procesada. Afirmó comprender la situación de tensión que atravesaban tanto la familia de la víctima como el acusado, aunque enfatizó la importancia de mantener la corrección formal dentro de la sala: “comprendo el estado de tensión por el que pasa”, señaló, subrayando que ello “no es incompatible con guardar las formas”.

La jornada crítica del juicio se desarrolla tras el fallecimiento de Sergio Delgado en la madrugada del 24 de febrero de 2024, fecha en que recibió un golpe que resultó letal, según especificó la cobertura del caso. Desde el inicio del proceso, la presencia del dolor de ambos lados de la sala se hizo patente, reflejándose en la dificultad de familiares y acusado para contener sus emociones ante la dinámica judicial.

Tal como detalló la fuente original, el incidente marcó la dinámica de la audiencia y abrió un debate sobre el manejo del dolor tanto en el espacio privado como dentro de los protocolos de un tribunal. El juez, reconociendo la complejidad de la situación, remarcó que su prioridad era garantizar el clima necesario para la objetividad y el respeto institucional, aunque aceptó que su reprensión no había sido la respuesta más adecuada en ese momento de alta sensibilidad.

El episodio generó distintas reacciones en la sala, ya que el comentario del juez a la madre de la víctima se interpretó como una falta de empatía hacia su situación, mientras que la reacción hacia el acusado evidenció también la tensión psicológica que el proceso supone para todas las partes. El magistrado, intentando corregir su actitud, volvió a dirigirse tanto a la familia como al procesado, reiterando su comprensión ante la presión emocional y reiterando la necesidad de preservar las formas requeridas en una instancia judicial.

Durante el desarrollo de la vista, según publicó el medio, el dolor y las lágrimas formaron parte recurrente del ambiente, reflejando la trascendencia del caso para los asistentes directos y el efecto del proceso penal sobre los involucrados. La cobertura periodística subrayó la importancia de la postura adoptada por el juez al reconocer públicamente el alcance de sus palabras y el impacto en el ánimo de los presentes.

El incidente ha quedado registrado como un momento de particular tensión en el proceso, que busca esclarecer las circunstancias de la muerte de Sergio Delgado y determinar las responsabilidades legales correspondientes. A lo largo de la jornada, la presencia de la emoción y el dolor puso de manifiesto los retos que enfrentan tanto los operadores jurídicos como las personas afectadas por sucesos traumáticos ante la institucionalidad del sistema judicial.