Baleares pide al Gobierno que prohíba el uso del burka y el nicab en los espacios públicos

Guardar

Palma, 3 feb (EFE).- El Parlament balear ha aprobado este martes una proposición no de ley, defendida por el PP y respaldada por Vox, para pedir al Gobierno central que prohíba el uso del velo islámico integral —burka y nicab— en todos los edificios e instalaciones de titularidad pública.

Los partidos de izquierda han votado en contra al considerar que la iniciativa forma parte de una “guerra entre la derecha y la ultraderecha balear” para ver quién es “más racista y genera más odio”, ha afirmado el portavoz de Més per Mallorca, Lluís Apesteguia, durante su intervención en el pleno.

En defensa de la propuesta, la diputada del PP Cristina Gil ha mantenido que “no se puede tolerar de ningún modo” que haya mujeres obligadas a cubrirse “de los pies a la cabeza” y ha dicho que “la igualdad, la dignidad y la libertad de las mujeres no son negociables”.

La iniciativa del PP constaba de cuatro puntos que han salido adelante gracias al apoyo de Vox, su principal socio político, mientras que la izquierda se ha abstenido o ha votado en contra por la islamofobia que, han denunciado, muestran ambos partidos.

En el primer punto, el Parlament declara que el velo islámico integral es una forma de opresión que atenta contra los derechos fundamentales de la mujer. En el segundo, se afirma que los matrimonios forzados y la mutilación genital femenina deben ser perseguidos y castigados.

En un tercer apartado, se pide al Estado que impida vestir el velo islámico integral en edificios públicos y, en el último, la Cámara balear insta al Gobierno y a la Unión Europea a promover normas y mecanismos de sanción para castigar su uso, así como endurecer las penas para los matrimonios forzados y la mutilación femenina.

“No entendemos que los partidos de izquierdas, que se autodefinen como adalides en la defensa de las mujeres, hoy hayan votado en contra de los derechos, la dignidad y la igualdad de las mujeres y niñas que se ven obligadas a relacionarse con el rostro completamente cubierto”, ha lamentado Gil.

“Ustedes no piensan en las mujeres, sino en la competición populista y electoral con Vox”, ha replicado Apesteguia, quien ha advertido de que, si se prohíbe a una mujer vestir burka en un centro de salud, su marido podría impedirle acudir y, por tanto, recibir atención médica.

La diputada socialista Teresa Suárez ha querido dejar claro que su partido mantiene que el velo integral es una prenda “sexista que somete a la mujer, y punto”. EFE