Un biomarcador mejora la detección del riesgo de sufrir preeclampsia durante el embarazo

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Barcelona, 21 ene (EFE).- Un estudio ha demostrado que añadir un biomarcador a la herramienta convencional de detección de la preeclampsia permite afinar mejor el riesgo de sufrir esta complicación durante el embarazo, que puede dañar a la madre o al bebé si no se trata adecuadamente.

El estudio, publicado en la revista Clinical Chemistry, lo ha liderado el Instituto de Investigación Sant Pau (IR Sant Pau).

Según informa este miércoles el centro barcelonés, los resultados del estudio permiten reducir la incertidumbre diagnóstica en mujeres con sospecha de preeclampsia.

Esta enfermedad afecta entre el 2 % y el 5 % de los embarazos y se caracteriza por presión arterial alta o niveles elevados de proteína en la orina que indiquen daño renal (proteinuria) en la madre.

Si no se diagnóstica y no se trata adecuadamente, puede provocar diversas complicaciones, entre ellas parto prematuro por desprendimiento de la placenta, con consecuencias en la madre y en el bebé.

El diagnóstico se lleva a cabo habitualmente con una prueba, el cociente sFlt-1/PlGF, que permite descartar la enfermedad cuando sus valores son inferiores al nivel 38.

Pero por encima de esa cifra los resultados son menos concluyentes y más interpretativos, lo que obliga a practicar un seguimiento estrecho y valoraciones adicionales.

Sobre todo, el problema se encuentra en el manejo de los casos con un cociente sFlt-1/PlGF entre 38 y 84, el umbral en el que hay más incertidumbre diagnóstica y de gestión, según ha informado el IR Sant Pau.

Para este intervalo de incertidumbre, los investigadores analizaron la efectividad de añadir un biomarcador, el NT-proBNP, que habitualmente se usa para problemas cardíacos.

El estudio evaluó su comportamiento en diferentes escenarios clínicos de preeclampsia: precoz (antes de la semana 34 del embarazo); pretérmino (antes de la semana 37); a término (después de la semana 37) y en casos con complicaciones maternas o fetales.

La investigación, en la que participaron 316 mujeres con sospecha clínica de preeclampsia junto con el análisis de 424 muestras, ha demostrado que el NT-proBNP está significativamente elevado en aquellas que desarrollarán la preeclampsia en los siete días siguientes.

Así, según los investigadores, esta combinación ofrece una elevada fiabilidad para descartar la enfermedad a corto plazo y permite priorizar la vigilancia sobre los casos de mayor riesgo.

Además, la combinación añade una dimensión complementaria: el cociente sFlt-1/PlGF refleja la disfunción placentaria, mientras que el NT-proBNP proporciona información sobre el grado de estrés cardiovascular materno, un factor estrechamente vinculado al riesgo de empeoramiento clínico.

El equipo investigador ha subrayado que el NT-proBNP no sustituye al cociente sFlt-1/PlGF, sino que lo complementa, aportando información clínica relevante en los casos en los que la prueba convencional no es concluyente.

Aunque los resultados deben validarse en cohortes más amplias y diversas, constituyen un avance significativo en la predicción precoz de la preeclampsia y abren la puerta a estrategias diagnósticas multimarcador con mayor precisión y aplicabilidad real, según los investigadores. EFE