
Las restricciones impuestas por la hospitalización de uno de los imputados han dejado sin fecha el proceso judicial previsto en la Audiencia Provincial de Cantabria para determinar responsabilidades en un presunto intento de asesinato en Santander. El caso involucra a un matrimonio señalado como responsable de tratar de quitar la vida a dos hermanos el año anterior. Según reportó la agencia de noticias, la Fiscalía reclama para cada uno de los acusados una condena de siete años de prisión, junto con la imposición de ocho años de alejamiento y prohibición de comunicación con las supuestas víctimas.
El medio ha dado cuenta de que la vista oral, inicialmente programada para las 9:30 de la mañana de este miércoles, no pudo iniciar debido a la situación médica de uno de los procesados. La Sección Primera de la Audiencia Provincial de Cantabria comunicó la suspensión del juicio hasta nuevo aviso, sin establecerse aún una fecha alternativa para la reanudación. Fuentes judiciales explicaron que la medida resulta insoslayable ante el ingreso hospitalario del acusado.
La acusación, tal como detalló el medio, sostiene que los hechos investigados tuvieron lugar en el aparcamiento del tanatorio La Montañesa, donde tanto los encausados como las presuntas víctimas se encontraban presentes. De acuerdo con el escrito de la Fiscalía, el matrimonio habría actuado en conjunto y de manera premeditada al coincidir con los hermanos en aquel lugar. Conforme al relato de la acusación pública, la mujer habría extraído de su bolso un arma de fuego corta para entregarla a su esposo con la intención expresa de acabar con la vida de ambos hermanos.
La declaración recogida por el medio describe cómo el hombre, tras recibir el arma, la preparó y disparó hacia sus objetivos en al menos tres ocasiones desde una distancia inferior a los 20 metros. La Fiscalía precisa que ninguno de los proyectiles alcanzó a los hermanos, quienes buscaron resguardo entre dos vehículos estacionados en el entorno, logrando así evitar las balas.
La petición del Ministerio Público, recogida en la acusación, contempla no solo las penas de prisión para ambos acusados, sino también la imposición de ocho años de restricción de acercamiento y comunicación con las víctimas. Según la calificación de los hechos, el matrimonio enfrenta cargos por un delito de homicidio en grado de tentativa. El resultado del proceso judicial, pospuesto de modo indefinido debido a la asistencia médica requerida por uno de los procesados, permanece pendiente de la reanudación de la vista oral y de la posterior deliberación de la Audiencia Provincial de Cantabria.
Fiscales y funcionarios judiciales esperan poder retomar el juicio en cuanto la situación médica del acusado lo permita. La suspensión del procedimiento mantiene en espera el esclarecimiento de los hechos y la determinación de las posibles responsabilidades penales del matrimonio implicado, informó el medio de acuerdo con las fuentes consultadas en el ámbito judicial de la provincia cántabra.

