Alejandro Blanco: "El futuro del deporte español es mejor que su historia"

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Adrián Vázquez

Barcelona, 17 ene (EFE).- El presidente del Comité Olímpico Español, Alejandro Blanco (Orense, 1950), defiende la buena salud del deporte español, sustentada en los resultados internacionales, la formación de jóvenes talentos y la estabilidad de las federaciones, y se muestra convencido de que el futuro será "mejor que su historia".

"Hay chicos jóvenes que ya están alcanzando expectativas y resultados impresionantes. Los equipos se mantienen y, en muchos deportes, se está llevando a cabo un relevo generacional en el que los que vienen ya han sido medallistas en categorías sub-19, sub-21 y sub-23. Por eso creo que el futuro es espléndido", señala el dirigente gallego en una entrevista con EFE.

Blanco, presente en el decimosexto foro olímpico Memorial Romà Cuyàs organizado por la Fundación Barcelona Olímpica, destaca que la preparación de los deportistas para los próximos Juegos Olímpicos, tanto de invierno (Milán-Cortina 2026) como de verano (Los Ángeles 2028), es "excepcional", gracias al esfuerzo de "clubes, federaciones, entrenadores y atletas".

Pero la realidad del deporte, advierte, no siempre coincide con las expectativas. "Cuando hablaba con todos los entrenadores y con los propios deportistas, las expectativas que había para París eran impresionantes. ¿Qué pasa? Bueno, que luego la competición te coloca", añade.

España cerró París 2024 con 18 medallas (cinco de oro, cuatro de plata y nueve de bronce), el quinto mejor resultado de su historia olímpica, solo por detrás de las 19 de Londres 2012 y Pekín 2008, las 20 Atenas 2004 y el récord de 22 de Barcelona 1992.

El presidente del COE subraya que, más allá de las medallas, prefiere detenerse en los detalles que invitan a relativizar los juicios "apresurados".

De los 383 deportistas españoles que compitieron en la capital francesa, el 60 % terminó entre los ocho primeros, un indicador que, bajo su punto de vista, ofrece una mirada "más completa del rendimiento".

"Cuando alguien critica, si mañana hubiera una competición de médicos, de periodistas, de ingenieros, de abogados, de carpinteros en el mundo y quedas octavo, de los ocho primeros van a vivir tres generaciones. Y en deporte al cuarto le llamamos 'medalla de chocolate'… eso es lo que más me duele cuando lo oigo", confiesa.

Para mejorar esa atención al deportista e indirectamente los resultados, el Comité Ejecutivo del Deporte Español, presentado el pasado diciembre por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, representa un paso decisivo.

Según Blanco, permitirá que los deportistas cuenten con un apoyo mucho más estructurado que en etapas anteriores, articulado desde el Consejo Superior de Deportes (CSD) en "tareas de planificación y dirección de líneas estratégicas al servicio de los deportistas".

El modelo es transversal y válido para todas las disciplinas, aunque cada federación definirá sus propias programaciones específicas. "Me parece un paso impresionante en la historia del deporte español", destaca Blanco, que añade que ahora toca definir objetivos claros, establecer el camino a seguir e implicar a todos los sectores sociales y ministerios.

El dirigente gallego explica que existirán "diferencias evidentes" con países como Estados Unidos, China o Rusia, cuyos presupuestos son "diez o incluso doce veces superiores", pero insiste en que España sabe compensar esa desventaja.

"¿Qué tenemos nosotros que no tiene nadie en el mundo? La calidad de los deportistas, su afán competitivo, el gen ganador, el ADN ganador", señala. A ello suma "los mejores técnicos del mundo", unas estructuras de clubes que sitúa a España entre las mejores a nivel internacional, y un trabajo federativo que califica de "excepcional".

El 29 de septiembre de 2005, Blanco ganaba las elecciones y se convertía en el decimoséptimo presidente del máximo organismo olímpico en España. En estas más de dos décadas señala que lo más difícil de gestionar no fueron los éxitos ni las medallas, sino cambiar la mentalidad del propio Comité.

Recuerda que, al poco de llegar, el nadador David Meca, doble campeón del mundo en aguas abiertas, vino a presentar un récord. "Esto era un martes. Le dije: '¿Cuándo lo quieres hacer?' Y él respondió: 'El jueves'. Le dije: 'Faltan dos días'. Y él contestó: 'No se preocupe, yo lo tengo todo arreglado'".

En aquel momento, la burocracia y la rigidez institucional chocaron con la urgencia de un deportista: la normativa dictaba que el COE solo podía organizar viajes cada cuatro años, y no recibir deportistas de manera individual. Blanco, recuerda, se impuso un objetivo claro: "Esto va a ser la casa de los deportistas y del deporte español".

Hoy, asegura, el COE se ha convertido en ese espacio seguro. No solo para los triunfos, que dependen de federaciones, clubes y entrenadores, sino también "para los momentos que no se ven", cuando un deportista enfrenta un problema o atraviesa una derrota.

"Cuando ganas, es fácil aplaudir. Cuando pierdes, o tienes un problema, ya no hay tanta gente. Estar en lo que no se ve, ayudar antes, durante y después de la competición, defender un espacio independiente de la política… eso es lo que nos da un diferencial", afirma.

La estabilidad institucional ha sido otro pilar esencial de su gestión. "Si una institución no tiene estabilidad, es imposible hacer un buen trabajo", afirma el orensano, que ha sido reelegido seis veces, en las últimas cinco elecciones con más del 94% de los votos.

"Aquí no hay tiempo que perder. Cada día hay un campeonato, cada día hay un problema. El deporte es una actividad viva con miles de deportistas. Si la institución que lo protege no es estable, no puede cumplir su función", expone.

Ese cuidado por todas las disciplinas y la defensa del deporte español se refleja también en su compromiso con especialidades históricas, como la marcha, la disciplina atlética que más cambios ha sufrido en los distintos campeonatos en los últimos años.

Tras confirmarse que el relevo mixto, en el que María Pérez y Álvaro Martín lograron el oro en París, no formará parte del programa olímpico en Los Ángeles 2028, Blanco reconoce que uno de sus mayores dolores sería que la marcha desapareciera como prueba olímpica.

"La marcha es una especialidad más, como los 100, los 200 o los 10.000 metros. Es una disciplina con gran tradición y podemos decir con orgullo que España cuenta con algunos de los mejores marchadores del mundo", subraya. EFE

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