Sánchez exige a Irán que cese de inmediato la "represión" y las "detenciones arbitrarias"

España ha llamado a consulta al embajador iraní en Madrid para expresar su rechazo a los abusos y exigir respeto a los derechos humanos, tras la muerte de cientos de manifestantes durante protestas pacíficas en ese país

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El embajador de Irán en Madrid, Reza Zabib, fue convocado por el Ministerio de Exteriores de España este martes para recibir la protesta formal del Gobierno por la represión durante recientes manifestaciones pacíficas en Irán, hecho que ha dejado un saldo de 640 personas fallecidas. En el encuentro, que tuvo lugar en la sede de Exteriores y según informó Europa Press, el Ejecutivo español expresó su desaprobación ante la violencia ejercida contra los manifestantes y exigió el respeto a los derechos fundamentales de la población iraní, en un contexto marcado por movilizaciones masivas y denuncias de numerosas detenciones arbitrarias y restricciones a la libertad de expresión.

Tal como detalló el medio Europa Press, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, exigió públicamente a las autoridades iraníes el cese inmediato de cualquier acto de represión y de arrestos considerados arbitrarios en relación con las protestas. Sánchez difundió un pronunciamiento a través de su cuenta en la red social X, en el que subrayó que Irán debe cesar de inmediato la represión de las manifestaciones pacíficas y garantizar el ejercicio de libertades fundamentales, incluidas la libertad de expresión y de reunión. El dirigente español remarcó que España había citado al embajador con el objetivo de expresar personalmente el rechazo a estos hechos y reclamó específicamente que se respeten todos los derechos fundamentales recogidos en las normas internacionales de derechos humanos.

Según publicó Europa Press, el departamento encabezado por José Manuel Albares, ministro de Asuntos Exteriores, tomó la decisión de llamar a Zabib para transmitir de manera directa la posición de desaprobación del Gobierno español ante los acontecimientos en Irán. Esta medida diplomática se suma a las diversas acciones que gobiernos europeos han tomado en respuesta a la escalada de violencia reportada desde el 8 al 10 de enero, días en los que, según fuentes internacionales, se registraron episodios de violencia de especial gravedad durante la represión de las protestas populares.

El propio embajador Zabib, durante su comparecencia ante autoridades españolas, defendió que la República Islámica de Irán reconoce el derecho de sus ciudadanos a la protesta y la libertad de expresión. De acuerdo con sus declaraciones recogidas por Europa Press, Zabib afirmó que en las últimas dos semanas las máximas autoridades del país persa insistieron “reiteradamente” en este reconocimiento. No obstante, el diplomático sostuvo que la situación ha sido aprovechada por “grupos terroristas” con el fin de sembrar la violencia, haciendo eco del discurso oficial iraní sobre la presencia de elementos externos que, según su versión, han instrumentalizado las protestas civiles para desencadenar incidentes violentos durante los días mencionados.

La mención expresa a los “grupos terroristas” por parte del embajador se alinea con la postura mantenida por las autoridades de Teherán en torno a la narrativa de que las protestas, aunque originadas como movilizaciones ciudadanas, han presentado “terribles dimensiones de violencia” debidas a la intervención de estos actores. De acuerdo con Europa Press, este argumento fue reiterado ante el Gobierno español como parte de la explicación ofrecida por el régimen iraní sobre los enfrentamientos y el saldo mortal de las protestas.

El balance de 640 fallecidos, citado por el presidente Sánchez, destaca la magnitud del conflicto y ha suscitado un aumento de presión internacional sobre el gobierno iraní para que adopte medidas que permitan investigar a fondo las muertes y revisar su política de actuación ante la disidencia y el malestar social. Según información de Europa Press, el Gobierno español reclamó a Teherán la utilización de mecanismos que garanticen el respeto a los derechos humanos y permitió al embajador exponer la visión oficial de su país, incluyendo la denuncia sobre el presunto uso de la coyuntura social por parte de agrupaciones violentas.

El episodio se inscribe en un contexto global de preocupación creciente ante la respuesta de las autoridades iraníes a la protesta social, el cual ha motivado reacciones de condena de parte de varios gobiernos y organizaciones internacionales. España, en línea con dichos llamamientos, presionó diplomáticamente para exigir un cambio inmediato de política y la liberación de aquellas personas detenidas durante la ola reciente de manifestaciones, así como la garantía de un marco de libertades para todos los ciudadanos iraníes.

De acuerdo con lo consignado por Europa Press, tanto la citación al embajador como la exigencia del cese de la represión se inscriben en una estrategia orientada a ejercer presión política internacional directa contra la gestión de la protesta social en Irán. El Gobierno español, representado por la Cancillería, reiteró que el reconocimiento de derechos fundamentales y la moderación en el uso de la fuerza constituyen exigencias ineludibles ante el elevado coste humano que reportan los sucesos recientes.