
El líder de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), Oriol Junqueras, recordó que nunca se ha alcanzado un pacto que iguale la contribución fiscal y la recaudación de Cataluña, lo que contribuye a la dificultad de cerrar un acuerdo sobre la financiación singular para la comunidad autónoma. Según detalló Europa Press, Junqueras expresó esta posición durante una entrevista en Catalunya Ràdio, afirmando que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, enfrenta un desafío considerable en la negociación si no se incorpora el principio de ordinalidad.
Junqueras transmitió que, hacia la reunión prevista con Pedro Sánchez, a las 11 horas del jueves, la negociación ya ha avanzado, aunque matizó que ningún resultado está garantizado. El medio Europa Press recogió sus palabras: “Todo el mundo debe ser consciente de que es muy difícil. Porque si fuese fácil de conseguir, ya lo habría conseguido mucha otra gente. Y esto ya se habría logrado, ya habría pasado, y nunca ha pasado. Y no quiero hacer el listado de los Governs de los últimos 40 años”.
En la entrevista citada por Europa Press, el dirigente de ERC destacó la importancia de que el pacto recoja la ordinalidad. Este principio, que establece que la posición relativa de cada territorio en la aportación y en la recepción de fondos debe respetarse, figura como condición esencial para que su formación apoye la propuesta de reforma del modelo de financiación. Según Junqueras, la ausencia de este mecanismo ha impedido hasta ahora que la sociedad catalana vea reconocido su esfuerzo fiscal en las transferencias del Estado.
La posición de ERC, según consignó el medio, contrasta con la de otras formaciones políticas que participan en la negociación. Junqueras evaluó que el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) también debe afrontar la presión de otros actores políticos y sociales, ya que, a su juicio, el acuerdo puede generar reacciones adversas por parte de distintos sectores: “Se le echará todo el mundo encima en estas circunstancias. Y quien se le eche encima sabrá que está mintiendo, que está exagerando, que está haciendo trampa, pero lo harán igualmente”, indicó el líder republicano.
Europa Press detalló que Junqueras subrayó la complejidad de la tramitación parlamentaria una vez que exista un acuerdo político de base entre ERC y el PSOE. El dirigente catalán recordó que, aunque ambas formaciones logren consensuar un texto, será preciso que otros grupos parlamentarios lo respalden para que se apruebe definitivamente en el Congreso. Mencionó explícitamente la necesidad de contar con los apoyos del Bloque Nacionalista Galego (BNG), Compromís, el Partido Nacionalista Vasco (PNV), Sumar, Podemos y Junts.
Preguntado por la hipótesis de que Junts per Catalunya rechace el eventual pacto, Junqueras definió como “imprescindibles” sus votos en el Congreso y mostró respeto hacia las decisiones del partido liderado por Carles Puigdemont. Según reportó Europa Press, Junqueras señaló que quien vote en contra del acuerdo sobre financiación estaría, en sus palabras, favoreciendo que los recursos continúen en manos del Gobierno central en lugar de llegar a la sociedad catalana.
La posición de Junts, explicitada por su portavoz en el Congreso, Miriam Nogueras, establece una línea roja: apoyarán únicamente propuestas que se asemejen a un concierto económico. Nogueras manifestó, textualmente, su voto en contra a cualquier fórmula que no alcance ese estándar, detalló Europa Press. Junqueras, ante este desacuerdo, defendió la propuesta negociada por ERC y reiteró que la ordinalidad es el punto clave para alcanzar un pacto que satisfaga las reclamaciones históricas de la Generalitat en materia de financiación.
De acuerdo con Europa Press, mientras se desarrollan estas negociaciones, la perspectiva sobre el futuro del modelo de financiación en Cataluña permanece abierta, condicionada tanto por la disposición del Gobierno central como por la alineación de los partidos clave en el Congreso. Junqueras señaló que el proceso actual se distingue por un avance significativo respecto a etapas anteriores, pero remarcó que ningún resultado puede darse por seguro antes de que se ratifiquen los acuerdos y se obtenga el consenso de los actores parlamentarios implicados. La reticencia de algunos grupos y la necesidad de respetar principios como la ordinalidad conforman los elementos centrales de una negociación considerada especialmente compleja por los protagonistas y observadores del proceso político, informó Europa Press.


