Imputan un delito de asesinato a la mujer que dio a luz y abandonó al bebé en un baño de un hospital en Gran Canaria

La mujer arrestada tras el hallazgo de una recién nacida muerta en un hospital de San Bartolomé de Tirajana ha sido enviada a prisión provisional por orden judicial, mientras que la investigación continúa bajo supervisión del TSJC

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El auto judicial que ordenó el ingreso en prisión provisional comunicada y sin fianza de la mujer arrestada por el caso del bebé hallado muerto en un baño de hospital en el sur de Gran Canaria se apoyó en la valoración del posible riesgo de fuga y en las evidencias recogidas hasta ese momento en la investigación. Según informó el Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC), el juez encargado del Tribunal de Instancia de San Bartolomé de Tirajana imputó a la sospechosa un delito de asesinato con alevosía o, alternativamente, de asesinato de víctima especialmente vulnerable por su edad, luego de que el 3 de enero se localizara el cuerpo sin vida de una recién nacida en las instalaciones sanitarias.

De acuerdo con lo publicado por el TSJC, el procedimiento judicial se activó tras la localización del bebé en el baño del hospital, hecho por el que se identificó y detuvo a la presunta madre el 4 de enero. Tras su arresto, la mujer fue sometida a un reconocimiento ginecológico que corroboró, según detalla el auto judicial, que había dado a luz en fechas recientes. El análisis médico se basó en signos físicos tras el parto, lo que reforzó la línea de investigación sostenida por la autoridad judicial.

Varios empleados del hospital prestaron testimonio ante la policía afirmando que la mujer mostraba signos de embarazo antes del suceso, como informó el Tribunal Superior de Justicia de Canarias. Estas declaraciones se integraron en el proceso como elementos probatorios para establecer la relación entre la detenida y la recién nacida fallecida, avanzó el TSJC en su comunicado.

El delito de asesinato con alevosía, según la legislación penal española, se sanciona con penas de prisión de hasta 25 años. El delito alternativo que se contempla —asesinato de víctima especialmente vulnerable por razón de su edad— establece la posibilidad de aplicar la pena de prisión permanente revisable, como consta en los artículos del Código Penal referenciados por el tribunal.

El magistrado, tras evaluar los argumentos presentados y la solvencia de las pruebas iniciales, consideró necesaria la privación de libertad sin posibilidad de fianza para asegurar la comparecencia de la acusada ante futuras diligencias judiciales. Según detalló el TSJC, la investigación continúa bajo la supervisión de las autoridades judiciales, que mantienen la causa abierta para esclarecer los hechos en su totalidad y determinar en su caso la autoría y la responsabilidad penal correspondiente.

El Tribunal Superior de Justicia de Canarias subrayó en su notificación que la causa permanece bajo secreto de sumario mientras se recaban más elementos probatorios y avanzan las diligencias ordenadas por el juzgado de guardia de San Bartolomé de Tirajana. El proceso incluirá la revisión de las grabaciones de seguridad del hospital, nuevos interrogatorios y la elaboración de peritajes forenses para determinar tanto el desarrollo de los acontecimientos como las circunstancias exactas del fallecimiento de la recién nacida.

La investigación del caso arrancó formalmente tras haberse hallado el cuerpo del bebé en el baño del hospital el 3 de enero. El hallazgo fue notificado a las autoridades policiales, que comenzaron la búsqueda de la madre basándose en información aportada tanto por el personal sanitario como por los propios registros de pacientes del centro, detalló el TSJC.

El tribunal añadió que, a raíz de las primeras diligencias, la identidad de la mujer quedó establecida en función de los testigos que la vieron ingresar y salir del área de baños, así como mediante la revisión de los accesos al hospital. La declaración de los trabajadores del hospital, según publicó el TSJC, resultó clave para orientar las pesquisas durante las primeras horas de la investigación.

El caso se mantiene en manos del Tribunal de Instancia de San Bartolomé de Tirajana bajo la supervisión directa del TSJC. El magistrado, tras la comparecencia inicial y atendiendo a la gravedad de los hechos y a la naturaleza de los delitos imputados, decretó la prisión provisional comunicada y sin posibilidad de libertad bajo fianza como medida cautelar.

Según el TSJC, la mujer se enfrenta a dos posibles cargos principales: asesinato con alevosía y asesinato de víctima especialmente vulnerable por razón de su edad. La calificación final dependerá de los resultados de la investigación y del conjunto de pruebas que se incorporen al proceso judicial a medida que avance la instrucción. El órgano judicial ha remarcado que la calificación de delito puede modificarse en función de lo que determinen los informes periciales y demás elementos de la causa.

Los procedimientos en marcha incluyen la recogida de pruebas periciales, la toma de nuevas declaraciones a los testigos y el análisis minucioso de los datos recopilados por la policía y el equipo médico forense, de acuerdo a la información aportada por el Tribunal Superior de Justicia de Canarias. Mientras tanto, la acusada permanece bajo custodia en el centro penitenciario correspondiente en espera de nuevas resoluciones judiciales.