El reciente incremento en las tensiones internacionales ha captado la atención de inversores ante la información sobre la captura de dos buques petroleros por parte de Estados Unidos en el Atlántico y el Caribe, además de las amenazas relacionadas con una posible “adquisición” de Groenlandia, según informó EFECOM. Estos hechos han coincidido con la preocupación en los mercados energéticos por los posibles cambios en el flujo global de crudo, tras la intervención militar estadounidense en Venezuela y la captura de Nicolás Maduro, quien hasta el último sábado ocupó la presidencia de ese país.
De acuerdo con EFECOM, al cierre de la jornada en el Mercado de Futuros de Londres, el petróleo Brent para entrega en marzo cayó un 1,22 %, situándose en 59,96 dólares por barril, por debajo del umbral psicológico de los 60 dólares. Este descenso representó una reducción de 0,74 dólares respecto al cierre anterior, cuando el referente europeo finalizó en 60,70 dólares en el Intercontinental Exchange (ICE). El retroceso marca una continuidad en la tendencia a la baja del Brent, interrumpida solamente por un leve repunte registrado a comienzos de semana.
EFECOM reportó que la reciente evolución del precio del Brent responde a la expectativa creada por los anuncios de Estados Unidos, que contempla la importación de entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo venezolano. Tal volumen podría intensificar un escenario de exceso de oferta internacional que los analistas ya anticipaban. La posibilidad de que una cantidad considerable de crudo venezolano llegue a los mercados internacionales ha generado preocupación sobre la presión que esto pueda ejercer sobre los precios, en una coyuntura donde los balances de oferta y demanda mundiales se muestran especialmente sensibles.
Fawad Razaqzada, analista de mercado en StoneX, declaró a EFECOM que las implicaciones globales de estas decisiones podrían reflejarse en el mediano y largo plazo, pero remarcó que el resultado previsible es una mayor extracción de petróleo. Según especificó el experto, el restablecimiento de la producción en Venezuela aún requiere un periodo considerable, aunque una recuperación más rápida en la actividad petrolera de ese país tendría un impacto levemente bajista en los precios del petróleo por el agravamiento del exceso de oferta.
El contexto político de estos movimientos aparece marcado por la reciente intervención militar estadounidense en Venezuela y el derrocamiento de Nicolás Maduro. Tras estos hechos, el mercado ha mantenido una postura expectante, ante la posibilidad de nuevas operaciones de interceptación de buques en trayectorias vinculadas al suministro petrolero venezolano. EFECOM detalló que, en paralelo a la caída del Brent, persisten temores por los riesgos geopolíticos asociados, incluyendo las fricciones derivadas de las declaraciones de Washington sobre Groenlandia y sus esfuerzos por controlar rutas y recursos estratégicos.
Estas recientes operaciones en el Atlántico y el Caribe y la inquietud por eventuales incrementos en el volumen global de crudo disponible contribuyen a reforzar la volatilidad de los mercados energéticos, según explicó EFECOM en su reporte. El comportamiento bajista del Brent durante las últimas sesiones evidencia la importancia que los actores financieros otorgan tanto a la estabilidad política en países productores como a la función de Estados Unidos como actor intervencionista en el tablero petrolero internacional.
Las previsiones del mercado continúan sujetas a los desarrollos de la política estadounidense en la región, la velocidad con la que Venezuela pueda restaurar su capacidad productiva y las posibles alianzas logísticas que faciliten el flujo de crudo hacia nuevos destinos. EFECOM subrayó que estas variables seguirán influyendo en la evolución de los precios internacionales del petróleo mientras persista la incertidumbre en torno al desenlace de la crisis venezolana y las implicaciones de las acciones tomadas por Washington.


