Macron avisa a China que la UE le aplicará aranceles como Trump si no corrige su superávit

El mandatario francés exigió a Pekín reducir el enorme saldo a favor en el comercio con Europa, advirtiendo la posible adopción de medidas restrictivas si persiste la actual desigualdad, lo que impactaría sectores clave de ambos lados del bloque

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Según publicó el diario económico francés Les Echos, el presidente Emmanuel Macron planteó que un cambio en la dirección de las inversiones chinas hacia la Unión Europea sería posible, tomando como referencia cómo, hace dos décadas, los europeos realizaron transferencias tecnológicas significativas hacia China. Sin embargo, Macron advirtió que esta forma de cooperación solo se justificaría si las inversiones no buscan dominar mercados ni generar dependencias económicas en sectores estratégicos.

El medio EFECOM reportó que, durante su visita a China, el mandatario francés exigió una respuesta de Pekín para equilibrar el intercambio comercial, señalando que el superávit chino con la Unión Europea supera los 300.000 millones de euros en 2024. Según Macron, la actitud de China pone en riesgo la estabilidad de la industria europea, que históricamente ha dependido de sectores como el automotor y la maquinaria. Afirmó: “Si no reaccionan, los europeos nos veremos obligados en los próximos meses a tomar medidas fuertes y a descooperar, como Estados Unidos, por ejemplo con aranceles a los productos chinos”, en declaraciones para Les Echos.

En la entrevista difundida por Les Echos, Macron adelantó que la Unión Europea enfrenta un contexto de presión por parte de las dos mayores economías del mundo. Recordó que la imposición de aranceles por parte de Donald Trump redirigió parte del flujo exportador chino, originalmente orientado a Estados Unidos, hacia el mercado europeo, lo que agrava el desequilibrio comercial. El jefe de Estado europeo sostuvo que “Europa se ha convertido en el mercado de ajuste”, considerando que esta situación amenaza la viabilidad a largo plazo de su industria.

Macron subrayó que presentó esta preocupación a las autoridades chinas, argumentando que el excesivo superávit comercial “no se sostiene porque están matando a sus propios clientes”, aludiendo a la falta de compras de productos europeos por parte del mercado chino. Planteó que el predominio de exportaciones chinas afecta de forma directa la competitividad y el futuro del aparato industrial en Europa.

En relación con la respuesta de la UE, Macron explicó que ha iniciado conversaciones con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, para articular una estrategia común que incluya medidas restrictivas semejantes a las implementadas por Estados Unidos si China no actúa para equilibrar el comercio bilateral. No obstante, reconoció que lograr un frente unido no será sencillo, en particular por las reticencias de Alemania, cuya economía mantiene una fuerte presencia empresarial en China y se muestra cautelosa ante posibles represalias o efectos adversos para sus empresas.

El presidente francés reconoció que, aunque Berlín todavía se muestra renuente a sumarse plenamente a esta postura, el gobierno alemán empieza a reconocer los perjuicios derivados de los actuales desequilibrios comerciales. Macron considera necesaria una política de competitividad europea basada en la simplificación regulatoria, la profundización del mercado único, mayores inversiones en innovación, el fortalecimiento de las capacidades aduaneras y una política de seguridad económica consensuada en la región, según destacó EFECOM.

Entre las propuestas planteadas, Macron resaltó la aplicación de una verdadera “preferencia europea” y una política monetaria ajustada. Sostuvo que la Unión Europea debería adoptar las recomendaciones del informe de Mario Draghi, expresidente del Banco Central Europeo, para aprovechar el mercado doméstico y los elevados niveles de ahorro internos, que a falta de incentivos y cohesión, suelen dirigirse hacia Estados Unidos.

El dirigente francés también cuestionó la política vigente del Banco Central Europeo de venta de títulos de deuda soberana, ya que, a su juicio, incrementa los tipos de interés a largo plazo, ralentiza la actividad económica y encarece la moneda europea, lo que podría tener un efecto negativo a la hora de competir internacionalmente.

Macron propuso que China canalizara parte de sus inversiones hacia tecnologías y sectores donde Europa quiere avanzar, como almacenamiento de energía —baterías y refino de litio—, energías renovables —aerogeneradores, placas fotovoltaicas—, vehículos eléctricos, bombas de calor, productos electrónicos, reciclaje, robótica y fabricación de componentes. Pero remarcó que esta cooperación debe excluir cualquier intento de lograr una posición hegemónica en industrias clave que pueda derivar en dependencia europea de proveedores chinos.

EFECOM indicó que, en el contexto actual, la presión internacional por establecer condiciones equitativas en el comercio se ha intensificado tras la imposición de aranceles por parte del gobierno de Donald Trump a productos chinos, lo que alteró la dinámica global de intercambio y llevó a una mayor concentración de exportaciones asiáticas en Europa.

En la visión del presidente francés, la falta de reacción ante esta coyuntura pondría en riesgo la supervivencia de la industria europea frente a la competencia calificada como desleal por parte de China. Para Macron, una acción coordinada y firme de los países de la Unión Europea resulta indispensable para preservar su modelo productivo y su base industrial ante la presión de Pekín.

El medio Les Echos detalló que, en las conversaciones recientes, Macron instó a los socios europeos a repensar sus políticas económicas y financieras a fin de recuperar la capacidad competitiva del continente y reforzar su posición en el escenario internacional, recalcando la urgencia de actuar antes de que la situación se agrave y se requieran medidas más severas de protección comercial.