
Javier Sánchez Serna, diputado de Podemos en el Congreso, recordó que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, declaró en una entrevista que el feminismo en España “había ido demasiado lejos” porque tenía amigos de 40 y 50 años que se sentían incómodos. De acuerdo con declaraciones recogidas por diversos medios y publicadas por la prensa digital, Sánchez Serna vinculó esas palabras con la situación interna del PSOE, señalando de forma directa que los amigos a los que aludía Pedro Sánchez parecen identificarse con figuras como José Luis Ábalos, Koldo García y Francisco Salazar. Este último, ex alto cargo en Moncloa y Ferraz, ha recibido denuncias por presunto acoso sexual, lo que en opinión de Sánchez Serna refleja una doble problemática en el partido gobernante: corrupción y machismo.
Según informó el medio que cubrió las declaraciones de Sánchez Serna durante su asistencia al acto de conmemoración en el Congreso, el diputado criticó abiertamente la respuesta del PSOE ante las denuncias contra Salazar. Señaló que, ante acusaciones tan graves, lo fundamental resulta establecer protocolos que garanticen la protección de las mujeres en todas las organizaciones políticas. En lugar de actuar con transparencia, Sánchez Serna acusó al partido liderado por Pedro Sánchez de intentar ocultar los hechos, expresando que “en lugar de meter los trapos sucios debajo de una alfombra, como parece que estos días se está viendo en el PSOE”, se requiere una acción decidida en defensa de los derechos y la seguridad de quienes denuncian.
El diputado de Podemos recalcó que el caso Salazar no se trata de un incidente aislado, sino que forma parte de una dinámica mayor que vincula problemas de género con otros escándalos internos. Tal como consignó el medio, Sánchez Serna estableció un paralelismo entre las recientes denuncias de acoso y el conocido “caso Koldo”, que involucra presunta corrupción dentro del PSOE. Desde su perspectiva, ambos casos serían expresión de prácticas poco transparentes al interior de la formación socialista. “Al final parece que sus amigos han sido el señor Ábalos, el señor Koldo, el señor Salazar y parece que el PSOE ya no tiene solamente un problema de corrupción, sino que tiene un problema de machismo”, afirmó Sánchez Serna, según detalló la fuente.
Las críticas de Sánchez Serna se centraron también en la exigencia de medidas inmediatas y concretas que permitan cambiar la forma en que las estructuras partidarias reaccionan a las denuncias por acoso. Reportó el medio que, según el dirigente, el simple hecho de remitir el asunto a la esfera interna, evitando la exposición pública y la rendición de cuentas, contribuye al sentimiento de desprotección entre las posibles víctimas. En sus declaraciones, hizo hincapié en la necesidad de abordar estos hechos desde la transparencia y con la puesta en marcha de procedimientos claros y efectivos para el acompañamiento y defensa de las mujeres afectadas.
Además de dirigirse al PSOE, Sánchez Serna amplió su crítica al estado actual de los mecanismos de respuesta frente a acusaciones de género en la política española, y advirtió sobre los riesgos de la normalización del encubrimiento. De acuerdo con lo transmitido por el medio, insistió en que iniciativas como la creación de protocolos específicos en las organizaciones políticas no solo ayudan a las víctimas, sino que también mejoran la confianza de la sociedad en sus instituciones y reducen la percepción de impunidad.
La polémica que rodea al caso Salazar ha reavivado el debate sobre la cultura interna en los partidos mayoritarios, y en particular en el PSOE. Como detalló el medio, las declaraciones de Sánchez Serna reflejan una preocupación extendida en sectores de la política por la falta de respuesta pública ante comportamientos denunciados por mujeres en posiciones de vulnerabilidad dentro de las estructuras políticas. El diputado de Podemos indicó que ocultar los “trapos sucios” debilita la credibilidad de cualquier proyecto político y resta legitimidad a los compromisos asumidos en materia de igualdad y derechos de las mujeres.
Según las fuentes consultadas por el medio, la intervención de Sánchez Serna se detuvo especialmente en la insistencia de que la reacción ante los hechos denunciados sea inmediata y con efecto preventivo, no solo reactivo. Argumentó que una normativa o un conjunto de protocolos bien definidos permitiría a las organizaciones políticas ofrecer entornos de mayor apoyo y protección, incentivando a las potenciales víctimas a acudir a instancias formales y a confiar en los procesos disponibles.
Finalmente, el contexto de las declaraciones de Sánchez Serna resalta el momento de tensión dentro del PSOE y en la política española por la gestión de los casos de corrupción y de acoso vinculados a sus cuadros visibles. Tal como publicó el medio, la presión por una respuesta institucional transparente se entrelaza con el debate sobre el alcance actual del feminismo y las resistencias internas en los partidos para adaptarse a las demandas contemporáneas sobre igualdad y erradicación del machismo.


