Ayuso reprende a Sánchez por "poner en tela de juicio" el sistema sanitario y a empleados del Hospital de Torrejón

Horas antes del aniversario de la Constitución, Isabel Díaz Ayuso cuestionó las declaraciones de Pedro Sánchez sobre el hospital de Torrejón, defendió la gestión, anunció más controles y descartó por ahora romper el acuerdo con la empresa responsable

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La evaluación sobre el uso de material médico en el Hospital de Torrejón y su repercusión en la gestión hospitalaria ha centrado parte del debate político en vísperas del aniversario de la Constitución Española, según publicó el medio que originó la información. Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, planteó que, de confirmarse la reutilización de material procedente de otros pacientes, la responsabilidad recaería directamente sobre el personal enfermero y sanitario, negando que la dirección política o la administración regional deba asumir consecuencias sin pruebas concretas. La mandataria apuntó que no está dispuesta a atribuirse culpas ajenas, defendiendo la profesionalidad del equipo sanitario de Torrejón de Ardoz y descartando que se ponga en entredicho la labor de todos los profesionales a raíz de las declaraciones del presidente Pedro Sánchez.

Según informó el medio, Díaz Ayuso respondió de manera directa a unas afirmaciones del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien había argumentado que las grabaciones filtradas del consejero delegado de la empresa gestora del hospital, Ribera Salud, reflejan un modelo sanitario impulsado por el Partido Popular enfocado en hacer negocio a costa de la sanidad pública. En declaraciones recogidas justo antes del acto conmemorativo del 47 aniversario de la Constitución en el Congreso de los Diputados, Ayuso acusó a Sánchez de lanzar ataques que, en su opinión, afectan a la totalidad del sistema sanitario madrileño y a los trabajadores del hospital.

La presidenta de la Comunidad de Madrid aseguró que la respuesta de su gobierno consistió en iniciar “una nueva inspección” al Hospital de Torrejón, que se suma a las cuarenta que ya se realizan cada año en el centro, según consignó el medio que difundió las declaraciones. Ayuso comunicó públicamente la intención de mantener e incrementar estos controles, insistiendo en que su administración no pretende limitar la supervisión ante las sospechas planteadas.

El medio también detalló que Díaz Ayuso aportó cifras relativas a la satisfacción de los pacientes, indicando que el hospital obtiene una calificación media de 8,6 sobre 10. Sostuvo que la plantilla se ha reforzado y la actividad asistencial aumentó, subrayando la ausencia de reclamaciones significativas en el periodo reciente. La presidenta instó asimismo a comparar los tiempos de espera en Torrejón con los de otros hospitales nacionales para contextualizar los datos y rebatir las críticas.

Durante su intervención ante la prensa, Ayuso expresó que la salida del consejero delegado de Ribera Salud le parecía “razonable” tras la polémica de los audios, de acuerdo con lo reportado por el citado medio. Igualmente, recalcó que la investigación continuará abierta y que el gobierno regional no da por cerrado el asunto. Añadió que, de haberse producido conductas inapropiadas o mala praxis, la Comunidad de Madrid podría considerar la posibilidad de revisar o modificar el contrato de gestión del hospital, aunque hasta ese momento no había motivaciones suficientes para rescindir el acuerdo con Ribera Salud.

Ya en declaraciones adicionales realizadas en el patio del Congreso, recogidas por la misma fuente, la presidenta defendió nuevamente la profesionalidad de los trabajadores y describió como “inmejorables” las listas de espera del hospital, respaldando la labor del centro en términos de eficiencia y atención sanitaria.

Ayuso también expresó que las decisiones respecto a la continuidad del acuerdo con la empresa gestora se adoptarán con cautela, insistiendo en que su administración no actuará precipitadamente a partir de informaciones mediáticas o por presión política, y que toda resolución legal debe basarse únicamente en evidencias suficientemente contrastadas.

De acuerdo con el medio que originó la información, la presidenta concluyó reiterando su rechazo a aceptar acusaciones generales contra el sistema público de salud y su personal, fundamentando sus declaraciones en los datos procedentes del propio hospital y en el historial de auditorías y controles aplicados al centro de Torrejón de Ardoz.