(Actualiza la ec5469 con reacción del ministro de Hacienda)
São Paulo, 9 may (EFECOM).- La inflación en Brasil, la mayor economía de América Latina, dio señales de desaceleración en abril, ya que la intermensual se redujo y la interanual, aunque sigue al alza, aumentó a un menor ritmo.
En términos interanuales, la inflación se situó en abril en el 5,53 %, apenas 0,05 puntos más que el mes anterior, según el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).
El índice nacional de precios al consumidor subió un 0,43 % intermensual en abril, presionado por los alimentos y el sector de la salud, aunque el incremento quedó por debajo de los de marzo (0,56 %) y febrero (1,31 %)
Detrás de esa pérdida de impulso está la caída en los precios de los billetes de avión y los combustibles, de acuerdo con la oficina de estadísticas del Gobierno.
No obstante, los alimentos siguen siendo un motivo de preocupación, con importantes subidas de los precios de la patata (18,3 %), el tomate (14,3 %) y el café molido (4,5 %).
El ministro brasileño de Hacienda, Fernando Haddad, reforzó este viernes el compromiso del Gobierno de cumplir con la meta de inflación para este año, que es del 3,0 %, con un margen de tolerancia de 1,5 puntos en ambas direcciones.
Con el objetivo de aplacar la inflación, el Banco Central de Brasil ha subido de manera sostenida en los últimos meses la tasa básica de intereses.
En su última reunión, celebrada esta semana, el emisor aumentó en medio punto los tipos oficiales, hasta el 14,75 % anual, su nivel más alto desde 2006.
Entre las razones detrás de ese nuevo aumento citó el escenario externo "adverso" como consecuencia de la volatilidad mundial por la guerra comercial emprendida por Estados Unidos y las dudas sobre la situación fiscal de Brasil, además del alza persistente de los precios.
Para este año calcula que la inflación terminará en el 4,8 %, frente al 5,5 % previsto por analistas del mercado financiero.
En ambos casos superaría el techo de la meta fijada por el Banco Central, que es del 4,5 %. La inflación en el país cerró el año pasado en el 4,83 %.
El Gobierno brasileño se ha mostrado muy crítico con las subidas de los tipos de interés, pues considera que están lastrando el crecimiento del país.
Brasil creció un 3,4 % en 2024, pero para este año todas las estimaciones proyectan un fuerte frenazo, al limitar al 2 % la expansión del PIB del país.
No obstante, Haddad aseguró que el país continuará "creciendo y creando empleo", pues considera que está "bien posicionado" para afrontar la actual "turbulencia" en el escenario internacional. EFECOM


