Un jesuita y un laico, los españoles a los que el papa confío las cuentas del Vaticano

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Mérida, 21 abr (EFE).- El papa Francisco, fallecido este lunes a los 88 años de edad, tuvo en su entorno más cercano a dos emeritenses, el jesuita Juan Antonio Guerrero y el laico Maximino Caballero, a quienes confío la transformación económica del Vaticano, como prefectos del Dicasterio de Economía de la Santa Sede.

Primero, en noviembre de 2019, el papa Francisco nombró al jesuita Juan Antonio Guerrero Alves (Mérida, 20 de abril de 1959) para este cargo considerado ministro de Economía, un puesto que estaba vacante tras la salida del cardenal australiano George Pell, que se vio envuelto en un caso de abusos a menores.

Guerrero declaró que era "una alegría recibir una misión directamente del papa", en un modo "privilegiado" de realizar su vocación.

Además, expresó su deseo de "poder contribuir a la transparencia económica de la Santa Sede y a hacer un uso eficiente de los bienes y recursos que están al servicio de la importante misión evangelizadora de la Iglesia".

Licenciado en Economía por la Universidad Autónoma de Madrid, en Filosofía y Letras en la misma Universidad y en Teología en la Pontificia Comillas, fue profesor de Filosofía Social y Política en esta última universidad, maestro de novicios de los jesuitas en España o tesorero de la Compañía de Jesús y director del Colegio de San Ignacio de Loyola en Mozambique.

A finales de noviembre de 2022, Guerrero Alves presentó su renuncia "por motivos personales" y ocupó su puesto un laico también emeritense, Maximino Caballero Ledo, que hasta entonces había sido su mano derecha como secretario de la Secretaría de Economía y al que le unía una relación de amistad desde la infancia.

El pontífice, según informó el Vaticano, "agradeció calurosamente al padre Guerrero la dedicación mostrada en su servicio a la Santa Sede" y destacó que el jesuita "consiguió poner en orden la economía, fue un trabajo fuerte y exigente que dio muchos frutos".

Con su marcha, las finanzas vaticanas pasaron entonces a manos del laico Maximino Caballero Ledo (Mérida, 21 de diciembre de 1959), licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales en la Universidad Autónoma de Madrid y máster en administración de Empresas en la IESE Escuela de negocios de Barcelona.

Trabajó durante 20 años entre Barcelona y Valencia, como líder financiero de varios países europeos, Oriente Medio y África y en el año 2007 se trasladó con su familia a Estados Unidos, donde ocupó varios cargos en el área de finanzas de Baxter Healthcare Inc., una compañía del sector de la salud, hasta que en agosto de 2020 le llamó el papa para ser el secretario del departamento.

"De todas las diferentes oportunidades profesionales que hubiese podido imaginar, esta es una que nunca ni remotamente se me habría ocurrido", declaró Caballero tras su nombramiento como número dos de la Secretaría de Economía. EFE