Perelló fracasa en su intento por acordar las presidencias de las dos salas claves del TS

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Madrid, 1 abr (EFE).- La presidenta del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Isabel Perelló, ha retirado nuevamente del orden del día del pleno los nombramientos de las presidencias de la Sala Penal y Contencioso del Supremo, que ella misma había incluido para sorpresa de los vocales, conscientes de que no hay acuerdo.

Fuentes jurídicas informan a EFE de que la presidenta ha tomado esta decisión tras constatar que no había posibilidad de pacto, si bien la presidenta y los vocales han acordado retomar las negociaciones para explorar un acuerdo antes del verano.

Se trata de la segunda vez que la presidenta incluye en el orden del día las presidencias de lo Penal y lo Contencioso para después verse forzada a retirarlas del pleno ante la falta de acuerdo, una estrategia que no entiende una mayoría de los vocales.

La decisión de volver a llevarlo al pleno de este martes fue acogida con sorpresa por ambos grupos, porque, como apuntaron a EFE, de momento "no hay nada de nada" y persiste el bloqueo, es decir, que Perelló ha actuado "sin pacto previo" entre los vocales

Entienden que con ese paso buscaba "presionar" y "dar vértigo" así como querer "forzar una votación" que, sin acuerdo, estaría abocada al fracaso, como así ha sucedido. El problema, dicen, es que esta estrategia induce al "desconcierto" y puede dañar la imagen de a institución si no hay un escenario que pase por el consenso previo.

Su paso sirvió, al menos, para constatar que las posiciones entre conservadores y progresistas por pactar los nombres siguen enfrentadas.

Ana Ferrer y Andrés Martínez Arrieta se disputan la Sala de lo Penal; Pablo Lucas y Pilar Teso la Sala de lo Contencioso.

Pero ocurre que desde que se formalizaran las candidaturas el pasado 12 de noviembre, no ha habido avance alguno y el bloqueo se impone. Al contrario, los conservadores cierran filas con Arrieta y Lucas mientras que los progresistas hacen lo mismo con Ferrer y Teso, a quienes los conservadores no aceptan por considerarlas próximas al Gobierno, añaden a EFE fuentes próximas a las negociaciones.

En lo Penal, Ferrer tiene enfrente a Martínez Arrieta, el magistrado más antiguo del Supremo y número 1 del escalafón. Su nombre genera consenso como reconocimiento a su carrera y por tratarse de una figura de prestigio, que está ya en sus últimos años de carrera.

Ahora bien, las fuentes explican que la elección no va de reconocimiento a una trayectoria sino de proyecto y ahí Ferrer tiene más recorrido puesto que a Arrieta le quedan poco más de dos años para su jubilación (abril de 2027) y este factor, dicen, cuenta, porque los mandatos de cinco años son para cumplirlos íntegramente.

Igual ocurre en la Sala de lo Contencioso. El candidato de los conservadores es Pablo Lucas, al que le restan menos de dos años para su jubilación (julio 2026) mientras que Teso, de 64 años y que ha aspirado ya dos veces a presidir el CGPJ y una su propia Sala, tiene aun años por delante en el tribunal para desarrollar un proyecto. EFE