Madrid, 1 abr (EFE).- La autopsia de la anciana que murió al caer por las escaleras de su casa en Ciempozuelos (Madrid) revela una "precipitación acelerada" y que en la caída existió "otra fuerza impulsora" además de la gravedad, según han señalado las forenses en el juicio contra un policía local acusado de asesinato por estos hechos.
La Audiencia Provincial de Madrid ha continuado este martes el juicio a Fernando R.C, acusado de asesinar a una mujer de 83 años tirándola por las escaleras de su vivienda el 29 de febrero de 2020, veinte días después de provocar un accidente de tráfico en el que la víctima había resultado herida y tras obtener un poder notarial para disponer de las cuentas de quien era su amiga.
La forense que procedió al levantamiento del cadáver y la que elaboró la autopsia han explicado que la posición del cuerpo era "incoherente" con una caída porque no tenía señales de haber intentado protegerse con las manos -"señales de defensa"- y aparentaba haber llegado al suelo "de manera súbita". Su andador estaba también en una "posición bastante inverosímil".
En la autopsia concluyeron que Teresa L.L., la víctima, no cayó rodando, sino en un movimiento con aceleración, como mostraba la contusión en la cabeza que provocó que se quedase sin sentido, lesiones en la cara y en el dorso de las manos, que no hubiese heridas en las piernas o la ausencia de manchas de sangre hasta el séptimo escalón.
Además, se halaron restos de ADN de un varón en las uñas de una mano, así como hematomas en la cara interior del brazo, que indicarían un agarre.
La causa de muerte fue asfixia porque la anciana se ahogó al aspirar su propio vómito, como consecuencia de haber perdido la consciencia por el golpe sufrido en la cabeza.
En la causa figura además un informe forense sobre el accidente de tráfico que Teresa sufrió, con Fernando al volante y sin llevar cinturón, veinte días antes de su muerte y por el que estuvo hospitalizada en la unidad de cuidados intensivos (UCI).
Las responsables de este informe han indicado que la anciana podría haber muerto porque las lesiones que sufrió, un traumatismo craneoencefálico con hemorragia interna, neumotorax y costillas rotas, eran de "riesgo vital", pronóstico grave y sin tratar pueden causar el fallecimiento, aunque finalmente evolucionaron favorablemente.
El guardia civil que estudió el siniestro ha explicado que Fernando no pisó el freno antes de estamparse contra un árbol y que no llevar cinturón en ese modelo de coche implica que no salte el airbag.
La Fiscalía también acusa al policía local de asesinato en grado de tentativa por este siniestro.
Ante el jurado popular, dos peritos grafistas han explicado que la firma de Teresa estaba falsificada tanto en su testamento de la víctima, que beneficiaba al acusado, como en el poder que este obtuvo sobre sus cuentas.
Las dos firmas falsas fueron obra de la misma persona y, al cotejarlas con la escritura del acusado, concluyeron que es "probable" que él fuera el falsificador.
El juicio continuará este miércoles en la Audiencia Provincial de Madrid. EFE

