Madrid, 28 feb (EFE).- La Generación X (nacidos entre 1969 y 1980) ya tiene a sus hijos en el foco del fútbol español. Unax Urzaiz, hijo de Isma Urzaiz y bisnieto de Rafa Iriondo; Víctor Fernández, hijo del exjugador del Real Valladolid; Martín Cuellar, hijo del ex bético Ángel, juega en el Getafe; Shane Kluivert, Juvenil A del FC Barcelona, hijo de Patrick; Víctor Jr., hijo del ex jugador del Real Valladolid, Víctor Fernández... Así es la nueva Generación Z del fútbol español.
Los cuartos de final de la Copa Juvenil destaparon un golazo al Barcelona de Unax Urzaiz Iriondo (Bilbao, 05-06-2007), 'cachorro' del Athletic que lleva el peso de los apellidos de dos glorias del club rojiblanco. Tiene 17 años. Su padre es Ismael Urzaiz, ariete internacional formado en la cantera del Real Madrid antes de completar lo mejor de su carrera en el Athletic, y su bisabuelo Rafa Iriondo, extremo con el que comenzaba aquella legendaria delantera de los 'leones' que completaban Venancio, Zarra, Panizo y Gainza. Quizás la más afamada de la historia del equipo vasco.
Aunque, en lo futbolístico, Unax no tiene demasiado parecido a ambos más allá de que también es delantero y marca goles. Esta temporada un total de 9, sumado el de la Copa a los 8 que ha marcado en Liga. Como perfil de jugador, Urzaiz Iriondo es más ‘perfil jugón’, al ser un zurdo de buen pie que ante el FC Barcelona se situó como extremo derecha y desde la banda buscó continuamente lanzar a sus compañeros, combinar con ellos o, ya rondando del área, su tiro, apoyos o la jugada individual. Tipo de juego en el que insistió ya más centrado arriba en el tramo final del choque.
Así nació su gol, el que abrió el marcador en el estadio Johan Cruyff que luego remontó el Barça (2-1) para alcanzar las semifinales. Fue una jugada con un centro pasado al segundo palo que detuvo en la línea de fondo. Un control que resultó una genialidad. Un toque sutil, antes de buscar el ángulo y batir al meta rival.
Iriondo, 'El rápido de Gernika', reputado jugador y también entrenador, era asimismo extremo derecho, aunque jugaba en su lado natural y buscando más la profundidad que las diagonales.
En el Getafe, un tesoro también de 17 años, también con un ejemplo en casa de primer nivel como el ex futbolista Ángel Cuéllar, brilla en el Juvenil A. Es Martín Cuéllar, el hijo del mítico atacante que en la década de los 90 triunfó en el Real Betis y el FC Barcelona. Mantiene intactos los genes futbolísticos de su progenitor con una relación más especial con el gol.
Nacido en 2007, está en su segundo año de juvenil. Es una de las joyas de 'La Base' y se le caen los goles de los bolsillos. Diestro, atacante puro con un cañón en su bota y buen rematador de cabeza, no tiene la exquisita zurda de su padre ni juega en la misma posición. Pero, sin duda, es un proyecto de delantero espectacular.
De hecho, celebró 24 goles en 34 partidos con el 'Juvenil C' el curso pasado y los técnicos del filial del Getafe decidieron que se saltara una categoría. Ahora, a las órdenes de Mario Otero, no defrauda y acumula 11 tantos en 22 jornadas en el Grupo 5 de la División de Honor.
A José Bordalás no se le ha escapado que en su cantera pulen con mimo a un diamante en bruto. Esta temporada, en la etapa más crítica del primer equipo, con muchas bajas y sin fichajes, durante varias semanas Martín Cuéllar se entrenó día sí y día también a las órdenes del técnico alicantino, quién le llamó para cuatro partidos (Granada, Las Palmas, Pontevedra y Barcelona). No debutó, pero Bordalás ya lo tiene en mente para darle minutos más pronto que tarde. Martín Cuéllar gusta, y mucho, entre el cuerpo técnico del conjunto azulón.
Shane Kluiver. 17 años. A diferencia de su padre Patrick, cuya mejor versión la mostró en el Ajax (1994-97) y el Barcelona (1999-04), Shane Kluivert (2007, Zaandam, Países Bajos) no goza de la altura de su progenitor para jugar de delantero centro, pero sí para ser un habilidoso extremo diestro con buena técnica. Habitualmente juega por la izquierda, aunque también puede hacerlo de 'falso 9'.
De la misma generación que el futbolista del primer equipo azulgrana Lamine Yamal, Shane firmó por el Barça siendo un alevín de primer año y ha pasado por todos los equipos de las categorías inferiores del club azulgrana hasta el Juvenil B, equipo con el que está participando este curso, aunque ya ha debutado con el Juvenil A.
Los que le conocen en la Ciudad Deportiva Joan Gamper aseguran que el delantero neerlandés, internacional en las categorías inferiores de su país, tiene mimbres para dedicarse profesionalmente al fútbol como hizo su padre y ha conseguido su hermano Justin, uno de los líderes del Bournemouth de Andoni Iraola.
A sus 17 años, Víctor Fernández es un centrocampista ofensivo fichado por el Levante esta temporada que es hijo del delantero del mismo nombre que jugó, entre otros equipos en el Real Valladolid y Villarreal, entre finales del pasado siglo y finales del actual y en los que exhibió un notable talento goleador.
El actual jugador del Levante, conocido como Víctor Jr. y formado en las categorías inferiores del Valladolid, llegó el pasado verano al club valenciano, realizó la pretemporada con el primer equipo y con 16 años, 10 meses y 20 días, disfrutó de sus primeros minutos en Segunda División en la recta final del partido de Liga ante el Almería del pasado mes de septiembre.
Tras destacar en el filial del Real Valladolid, en Segunda Federación, el Levante se hizo con sus servicios como una apuesta de futuro de un jugador que ha jugado con la selección española sub17 y actualmente cuenta con ficha del filial levantinista aunque está en la dinámica de trabajo de la primera plantilla que dirige Julián Calero.
Otros futbolistas de nuevo cuño, algo más mayores, se asoman al fútbol profesional conociendo de primera mano la atmósfera que se respira en su entorno. Nombres como el joven Stefan Bajcetic, internacional sub'21 con España y actualmente en la UD Las Palmas cedido por el Liverpool, es hijo de Srdjan Bajcetic, centrocampista del Real Club Celta entre 1994 y 1997.
Stefan, nacido en Vigo hace 20 años, es centrocampista, como lo era su padre -casado con una mujer nacida en Galicia-, y formaba parte de la cantera celeste cuando firmó con apenas 16 años en el Liverpool, donde ha llegado a jugar algún partido incluso como central.
Dotado de una gran calidad técnica individual, con visión de juego, llegada al área rival y gol, fue captado por la Real Federación Española de Fútbol y ya ha jugado con las selecciones sub'18 y sub'21 de La Roja.
Tras un fugaz paso como cedido en Red Bull Salzburgo de Austria, el pasado mes de enero recaló, también a préstamo, en la UD Las Palmas, donde ha caído de pie, afianzado en la titularidad del equipo amarillo, con el que ya ha marcado un gol, y al que ha llegado para cubrir la obligada ausencia de Kirian y ayudar en el objetivo de la permanencia en Primera División. En la misma línea, se encuenta ya Etienne Eto'o. Con 22 años debutó con el Rayo en Primera División ante el Villarreal después de estrenarse en octubre en la Copa del Rey.
El hijo del exfutbolista camerunés del Barcelona, Mallorca e Inter de Milán ha heredado de su padre su ansia de gol, al contabilizar 21 tantos en 23 partidos en su primer año en el filial, que milita en Tercera RFEF, además de marcar en su estreno copero el pasado mes de octubre.
“Has sido una inspiración muy grande”, afirma el delantero de su padre, con el que apenas ha vivido después de que se separara de su madre a los meses de nacer en Palma.
El técnico rayista, Iñigo Pérez, presagia un futuro halagüeño a Eto’o, un ariete espigado -1,90 metros- y rápido a quien ha incluido en varias convocatorias para transmitirle confianza en que tendrá oportunidades por las cualidades que atesora.
Otro apellido brillante del fútbol español que lucha por llegar a la elite es el de -Santiago- Cañizares, histórico portero del Valencia, Real Madrid y Celta que fue internacional en 46 ocasiones. Ahora, su hijo Lucas, de 22 años, nacido en Valencia y formado en las categorías inferiores del Real Madrid, juega de guardameta en el Deportivo Feirense portugués en calidad de cedido por otro club de aquel país, el Farense.
Con un brillante porvenir que le llevó a ser internacional en categorías interiores e incluso formar parte de convocatorias europeas del primer equipo con Carlos Ancelotti, la pasada temporada cerró su etapa en el Castilla tras protagonizar una soberbia campaña 23-24, asentado en el once de Raúl González y con actuaciones de mérito.
Con 1,88 metros es un portero de corte moderno, eficaz en el uno contra uno, sus reflejos y acierto en los lanzamientos de penalti, estos dos últimos puntos fuertes compartidos con su padre, quien aseguró en su biografía que "nunca" influyó en "su deseo de ser futbolista, y menos ser portero, pero las cosas se fueron dando y lo que empezó como una afición de un niño se convirtió en una realidad".
Eso sí, los consejos y apoyos, especialmente en los duros momentos que ya ha tenido que vivir Lucas, siempre apuntaron en la dirección del mejor portero de la historia del Valencia. Ahora, en su actual etapa en Portugal busca consolidar su sitio en el mundo del fútbol de élite. EFE
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