El Seprona desmantela una red que vendía por internet crías de falsos caniches toy

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Madrid, 27 feb (EFE).- El Seprona de la Guardia Civil ha desmantelado una red asentada en la provincia de Valencia que se dedicaba a la venta por internet de crías de perros, principalmente caniches toy, con documentación e informes genéticos alterados, y por los que llegaban a pedir hasta 6.200 euros.

En el marco de esta operación, “MEIGA 3C-PETSHAY”, se ha detenido a los dos presuntos responsable de la red y se ha abierto una investigación a otras cinco personas por delitos de pertenencia a grupo criminal, maltrato animal, estafa, contra el mercado y los consumidores, contra la propiedad industrial, intrusismo profesional y usurpación de estado civil.

La investigación se inició el pasado mes de octubre, a raíz de la denuncia de un laboratorio de la provincia de Madrid, que alertó de que se estaban utilizando informes genéticos con datos falseados supuestamente emitidos por su laboratorio, que estaban dañando seriamente su imagen profesional.

Las pesquisas llevaron hasta el origen de la falsificación de los datos: un centro de cría de animales de compañía que vendía cachorros de perro, a través de internet, con documentación falsificada para otorgarles un pedigrí o unas cualidades genéticas que en realidad no poseían.

El grupo criminal estaba integrado por siete personas, asentado en la provincia de Valencia y actuaba por todo el territorio nacional. Hasta la fecha la Guardia Civil ha detectado una veintena de personas estafadas por esta organización delictiva.

El grupo lo dirigían dos personas que mantenían los contactos con las víctimas, mientras que el resto de implicados eran trabajadores del centro de cría de animales, o lo fueron en el pasado.

La estructura delictiva, con apariencia de comercio lícito, se basaba en pedir a las víctimas cantidades parciales o totales que oscilaban entre los 4.200 y 6.200 euros para la reserva del animal.

Dado que el precio pedido por las mascotas era sensiblemente superior al del mercado, lo justificaban en el pedigrí o excepcionales características genéticas del animal, que en realidad no poseían.

Además manipulaban y usurpaban el número de criador utilizando los de otras personas o que eran utilizados para otras razas. En algunos casos, se ha demostrado que los perros que criaban eran de origen nacional, pese a que en su propaganda publicitaria destacaban la procedencia internacional.

También empleaban logotipos de asociaciones y mercantiles sin autorización y utilizaban datos profesionales de un veterinario simulando su intervención con los cachorros, prácticas reservadas a los facultativos veterinarios, como la implantación del microchip, la administración de vacunas y la emisión de recetas de medicamentos.

A finales del pasado mes de enero se procedió al registro tanto de la vivienda de los principales implicados como del centro de cría, donde los agentes se incautaron de diverso material informático y documentación que está siendo analizada.

La operación ha sido desarrollada por agentes del Seprona de la Comandancia de la Guardia Civil de Madrid en coordinación con agentes de la Comandancia de Valencia y el apoyo de la Unidad Central del Medio Ambiente del Seprona.

La Guardia Civil aprovecha este asunto para recordar recomendaciones acerca de la tenencia responsable de animales, y además de las habituales, advierte a los compradores que al adquirir a sus mascotas en un sitio autorizado se contribuye a la luchar contra el comercio ilegal y el maltrato animal.

Solicita además que en caso de tener conocimiento de hechos relacionados con el comercio ilegal y maltrato animal, se alerte a las autoridades.EFE

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