Guadalajara, 14 feb (EFE).- El Impulse BM Guadalajara viaja a tierras navarras con la esperanza de mantener el nivel de juego que mostró el pasado fin de semana ante el Servigroup Benidorm, en el partido que juega el domingo contra el Elvetia Anaitasuna de Quique Domínguez.
"A ver si somos capaces de hacer otra machada en ‘la catedral’, una cancha muy complicada, frente a un rival que viene con la flecha para arriba después de ganar a Nava", ha dicho el entrenador del BM Guadalajara sobre el partido que se juega el domingo en Pamplona.
El Guadalajara se enfrentará a un rival directo, al que Requena califica como "un hueso duro de roer" que se presenta ante su afición en su primer partido oficial del año en casa.
"Anaita es un equipo muy intenso en defensa, muy solidario, mientras que en ataque es un equipo que corre muchísimo, penaliza mucho los errores, en cuanto tengas un error te va a correr al contraataque", ha comentado el técnico almeriense de su rival.
Por su parte, Haitz Gorostidi, que fue uno de los jugadores más destacados del BM Guadalajara en el duelo con Benidorm (37-31), ha dicho: "Creo que se pueden sacar los dos puntos adelante, no es un Anaita como otros años que está en el medio de la tabla, pero aún así sigue siendo un muy buen equipo, muy peleón, corre mucho y hay que estar atentos, sobre todo mantener la línea del sábado, con pocas pérdidas y la misma defensa y portería”.
Son baja en la escuadra alcarreña Chiuffa, Palacios, Moreno y Dorado y, además, algunos jugadores están "entre algodones”, como Serradilla o Jodar.
El cancerbero manchego Dani Santamaría, que hoy defiende la portería pamplonesa, espera la visita de sus ex compañeros este domingo, 16 de febrero, a partir de las 12:30h. EFE
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