Madrid, 3 feb (EFE).- La carga por intereses para los hogares endeudados a tipo de interés variable ha comenzado a descender, tendencia que se intensificará en los próximos trimestres, según indica el informe del Banco de España sobre la situación financiera de los hogares y las empresas en el segundo trimestre de 2024.
El estudio, publicado este lunes, indica que más de un 60 % de los préstamos a tipo de interés variable concedidos a hogares y empresas no financieras podrían ver reducido su coste en más de 100 puntos básicos en la primera mitad de 2025 respecto a septiembre de 2024.
Las condiciones de financiación de los hogares y las empresas mejoraron en la segunda mitad de 2024 por la menor política monetaria restrictiva del Banco Central Europeo (BCE) y las expectativas de que los tipos de interés oficiales sigan reduciéndose en los próximos meses.
Además, el Banco de España señala que el aumento de los precios de la vivienda en los últimos trimestres, aunque ha dificultado el acceso en propiedad a determinados colectivos, en términos agregados ha fortalecido la posición patrimonial de las familias.
Así, el principal factor del aumento de la riqueza real neta de los hogares fue el crecimiento del precio de la vivienda (un 2,1 % en el tercer trimestre respecto al anterior).
No obstante, el dinamismo de la renta per cápita y la disminución de los costes de financiación ha mejorado los indicadores que aproximan el grado de accesibilidad a la vivienda en propiedad con financiación hipotecaria, pese a persistir parte del endurecimiento acumulado en 2022 y 2023.
El volumen de nuevas operaciones de crédito para adquisición de vivienda continuó aumentando en la segunda mitad de 2024, con un ascenso de las hipotecas a tipo de interés fijo y un descenso de las concedidas a tipo mixto o variable.
Las nuevas hipotecas a tipo fijo representaron el 62 % del total en el segundo semestre de 2024 (hasta noviembre), frente al 44 % en el mismo período de 2023; mientras que las mixtas y las variables fueron el 28 % y el 10 %, respectivamente, frente al 40 % y al 16 % que suponían un año antes.
El saldo vivo de hipotecas concedidas a los hogares comenzó a aumentar a mediados de 2024, tras dos años de descensos ininterrumpidos, y en noviembre de 2024 la tasa de crecimiento interanual se situó en el 0,3 %.
El grado de vulnerabilidad financiera de los hogares descendió en la segunda parte del año y la calidad crediticia de la cartera de préstamos a hogares mejoró
La disminución del coste de la nueva financiación está contribuyendo a impulsar el gasto en consumo de los hogares, aunque la tasa de ahorro se mantiene en niveles históricamente elevados.
El nuevo crédito al consumo en valor nominal aumentó un 20,6 % interanual hasta noviembre y el gasto real en consumo privado por hogar alcanzó casi niveles previos a la pandemia, si bien el flujo real de crédito en el tercer trimestre de 2024 era un 14 % inferior.
El volumen de préstamos problemáticos, cuya ratio se situó en septiembre en el 9,1 %, disminuyó un 4,8 % entre marzo y septiembre de 2024 por la reducción de los créditos dudosos y los clasificados en vigilancia especial, reducción que fue de mayor intensidad en los préstamos para adquisición de vivienda.
El ahorro de los hogares en proporción a su renta aumentó 1,1 puntos porcentuales en el tercer trimestre de 2024 y se situó en el 14,2 % de la renta bruta disponible, mientras que la tasa de ahorro sigue en niveles elevados, por encima del percentil 90.
La deuda de los hogares se situó en el 69 % de la renta bruta disponible en el tercer trimeste de 2024, y el porcentaje de hogares que destinaban más del 70 % de su renta a gastos esenciales (deuda, alimentación, suministros y alquiler de vivienda) disminuyó y se situó en el 15,2 % en 2024, por debajo de la media registrada desde 2014.
Por su parte, la evolución de la situación financiera de las empresas siguió siendo favorable en el segundo semestre del año, aunque con diferencias por sectores, con un mejor desempeño del comercio y la hostelería, que el de la industria.
La proporción de empresas vulnerables se ha mantenido estable y los préstamos problemáticos han descendido en la cartera de créditos concedidos a empresas.
En la segunda mitad de 2024, continuó el descenso de los tipos de interés aplicados a los nuevos préstamos bancarios a empresas, descenso que se ha reflejado en el coste medio de la deuda viva bancaria, cuyo máximo se alcanzó en mayo de 2024.
Según el estudio, un 64 % de los préstamos empresariales a tipo variable reducirían su coste en más de 100 puntos básicos durante el primer semestre de 2025 en relación a septiembre de 2024.
El ritmo de expansión de la actividad económica en España se mantuvo robusto en el último trimestre de 2024, pese al impacto negativo de la dana, y el Banco de España prevé que continúe así en 2025.
Además, espera que la carga financiera de las familias y las empresas endeudadas continue aliviándose y sigan mejorando las condiciones de financiación, aunque cita riesgos derivados de la fragmentación de los flujos comerciales internacionales, en buena medida por el aumento de aranceles por parte de Estados Unidos. EFE


