Madrid, 29 ene (EFE).- El guía turístico acusado de agredir sexualmente a tres estudiantes americanas en un viaje a Marruecos en 2013 y otro a Portugal en 2017, ha negado en la Audiencia Nacional los hechos denunciados por las víctimas, y ha sostenido que no hubo "interacción sexual" con ellas.
Así lo ha asegurado este responsable de una empresa de viajes de Sevilla, que ejercía como guía turístico, en la tercera y última sesión del juicio, que quedado este miércoles visto para sentencia.
Durante su declaración ha subrayado además que nunca ha tenido problemas de "esa índole", al referirse a las acusaciones de agresión sexual y abusos sexuales contra él, si bien ha reconocido que en algunos de sus viajes ha mantenido relaciones con otras chicas pero que fueron "siempre consentidas".
En relación a los hechos acontecidos en el viaje a Marruecos de 2013, el acusado, que se ha negado a contestar a la acusación particular, ha señalado a preguntas de la fiscal Ana Noé que no tuvo ningún tipo de relación con la víctima durante ese viaje, y que conoció los hechos a través de internet, en 2018, cuando la estudiante americana denunció que le forzó a tener sexo oral.
Tras explicar que no recordaba de ella ni su cara, porque no se puede acordar de toda la gente con la que ha viajado, ha señalado: "seguramente la habré visto, pero yo con esa persona no he tenido ningún tipo de relación".
De hecho, ha asegurado que no tuvo "interacción sexual" con ninguna de las víctimas y ha definido como "común" estar con clientes en las habitaciones "bebiendo y charlando", como ha dicho que ocurrió con las denunciantes del viaje a Portugal, y lo ha justificado en que a algunos de sus clientes les conocía de otros viajes.
Ha negado también por tanto las acusaciones vertidas por las otras dos chicas, quienes le acusan de un intento frustrado de agresión sexual. En este sentido, ha afirmado que "en ningún momento las tocó o besó", ni las arrinconó contra una esquina de la habitación.
Según ha defendido, ellas vinieron "voluntariamente" y se fueron de "igual forma", por lo que desconoce la razón por la que le han denunciado, ya que, ha sostenido, "solo estuvieron hablando y riendo" durante veinte minutos, y después se marcharon porque ellas quisieron y "sin ningún problema".
Tras la declaración del acusado, todas las partes han elevado sus conclusiones provisionales a definitivas sin modificar ningún aspecto.
La fiscal ha pedido para él una pena de nueve años de cárcel por un delito de agresión sexual y dos de abuso sexual, en aplicación de la legislación vigente en la fecha de los hechos al ser más favorable al acusado.
La representante del Ministerio Público ha defendido que pese a la dificultad de probar este tipo de hechos que se producen en la "clandestinidad", en este caso no existe un móvil de animadversión ni enemistad contra el denunciado.
La declaración de las denunciantes "goza de verosimilitud" y existen "declaraciones periféricas que apoyan su testimonio", por lo que cree que en el caso de Marruecos hubo agresión sexual por una posible "sodomización" y obligarle a tener sexo oral.
La acusación particular por su parte ha reclamado una condena de quince años de cárcel, tras adherirse a los argumentos esgrimidos por la Fiscalía.
En último lugar ha intervenido la letrada del imputado, quien ha pedido su absolución y que en caso de que finalmente haya una sentencia condenatoria, ha solicitado al tribunal que tenga en cuenta dos atenuantes: por dilaciones indebidas en el proceso y por la disposición de su cliente de "subsanar el daño" con la deposición de una fianza. EFE
Últimas Noticias
Detenidos dos funcionarios de prisiones por beneficiar a presos en la cárcel de Palma
Taberner cae en su debut ante la solidez del italiano Sonego
Bélgica dice que la integridad territorial de Dinamarca no puede ser "objeto de chantaje"
Buscan a una mujer de 49 años desaparecida en Cangas del Narcea (Asturias)
La 'comisión Koldo' del Senado interroga mañana a la presidenta de la SEPI tras la detención de su predecesor
María Belén Gualda comparecerá ante miembros del Senado para responder preguntas sobre presuntos delitos de corrupción en la SEPI tras nuevos arrestos, mientras crecen las sospechas sobre el uso de fondos públicos y la gestión durante la pandemia



