Fermín Cabanillas
Sevilla, 14 ago (EFE).- Como ocurre con muchos problemas, y no solo derivados de enfermedades, en el caso del virus del Nilo la prevención es clave para atajar un problema que este año ya se ha cobrado tres vidas en la provincia de Sevilla, con lo que pelear contra las larvas en primavera sería más efectivo que contra los insectos en verano.
PUBLICIDAD
Así lo defiende el profesor de investigación del CSIC en la Estación Biológica de Doñana, Jordi Figuerola, quien ha señalado la importancia de seguir ejemplos como el de la Diputación de Huelva, que desde hace muchos años tiene instaurado un sistema de trabajo para el control de los mosquitos que funciona durante todo el año, y no en momentos concretos del verano cuando hay una mayor población en determinados núcleos.
Ubicada en la Isla de la Cartuja de Sevilla, la Estación Biológica de Doñana (EBD) es un instituto de investigación dedicado al estudio de la ecología, la evolución y la conservación de la biodiversidad, perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), y allí trabajan unas 250 personas en distintas labores. Una de ellas es identificar los puntos donde hay una mayor proliferación de estos insectos, para atacarlos en su terreno e intentar evitar que lleguen a los núcleos de población.
PUBLICIDAD
Para Figuerola, está claro que es “mucho más fácil matar a la larva, porque tiene que estar en el agua sí o sí”, de modo que “se pueden concentrar los tratamientos en las pocas zonas que tienen agua” y pelear contra ellas en su terreno antes de desarrollar el ejemplar adulto.
Medidas de control en los arrozales
Aunque el virus del Nilo parece algo nuevo, en la EBD lo identificaron hace más de diez años. La experiencia de los expertos marca que se han identificado las zonas que están más expuestas a estos casos, “y una de las que está claramente más expuesta es la del cultivo del arroz del Bajo Guadalquivir”, lo que indica que hay que adoptar “medidas para controlar a los mosquitos en estos arrozales, antes de que se empiecen a detectar los primeros casos en humanos”.
PUBLICIDAD
Para Jordi Figuerola, el asunto no tiene matices: “Si el arroz se inunda a finales de mayo o principios de junio, a mediados de junio, se tendrían que iniciar ya los tratamientos con larvicidas para evitar la proliferación de mosquitos en estas zonas, al menos en los arrozales más cercanos a las zonas habitadas. Y estos tratamientos se tendrían que repetir varias veces al año”.
Se trataría de imitar un ejemplo que está funcionando, el de la Diputación de Huelva, provincia en la que “todos los municipios de costa tenían graves problemas de molestias debido a los mosquitos, y por esa razón crearon este servicio de control”, que cada año emplea a entre 50 y 60 personas para realizar los tratamientos.
PUBLICIDAD
De hecho, el servicio de control de mosquitos de la Diputación de Huelva trabaja incluso en invierno, “identificando las zonas más problemáticas por la presencia de larvas, viendo maneras de evitar que se vuelva a repetir la situación”, un servicio que es financiado al 80 % por la Diputación de Huelva y los municipios cubren el 20 % restante del coste del funcionamiento.
Con este método es más fácil trabajar, porque se ataca a la larva en el agua, donde “se pueden concentrar los tratamientos”, ya que “al tener que estar en el agua es mucho más sencillo que cuando son adultos, que vuelan, se pueden esconder, y hay que tener en cuenta que el producto que se usa para matar adultos tiene que entrar en contacto con el cuerpo del mosquito”, de modo que puede eludirlo “si está refugiado en una tubería, debajo de una planta, de una hoja o en un agujero del tronco, y por mucho que tú tires producto”, ese mosquito, cuando el veneno se deposite, “sale volando y no le ha pasado nada”.
PUBLICIDAD
Prevención y vacuna
En los pueblos de la provincia de Sevilla más afectados se ha creado una plataforma con epicentro en La Puebla del Río. Su portavoz, Juan José Sánchez, reclama varias medidas, “aparte de la fumigación anual”, como que haya mejores protocolos de actuación en los centros médicos, que puedan contar con una analítica que identifique la enfermedad, y se puedan tener cifras reales de los infectados.
PUBLICIDAD
Pero, además, recuerda la importancia de investigar una vacuna “que está testada en la tercera fase, y que por temas económicos no se ha desarrollado”, un tratamiento de choque como ocurrió con el coronavirus que terminaría con la pesadilla que se vive en casi 15 pueblos de la provincia sevillana. EFE
1010626
fcs/fs/cc
(foto) (vídeo)
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Un estudio de química explica cómo hacer el mejor café con una cafetera italiana
El primer paso clave es llenar la caldera de la cafetera únicamente hasta el nivel de la válvula de seguridad

Descubren en una cueva de Nueva Zelanda un ecosistema de hace un millón de años: cambia por completo la visión de la fauna de la época
El hallazgo de una nueva especie de loro y otros vertebrados en Waitomo ha transformado la interpretación de la fauna y la evolución del país

El príncipe George, tras los pasos de la princesa Leonor, subido en un avión de combate a sus 12 años: ya casi supera en altura a Kate Middleton
El pequeño heredero y su madre visitaron una base de la RAF por el Día de las Fuerzas Armadas en Reino Unido

Javier de Haro, psicólogo: “No puedes elegir los amigos de tu hijo, pero sí enseñarle estas cinco cosas para que sepa elegirlos bien”
El especialista explica cuáles son las habilidades que conviene fomentar desde la infancia para construir relaciones sanas y mantenerlas a lo largo del tiempo

Canadá ya construye su primer minirreactor nuclear: qué es un SMR, el generador que da luz a 300.000 hogares y puede cambiar el mapa energético
Ontario Power Generation instaló en mayo los cimientos del primer SMR comercial de Occidente, un proyecto de 20.900 millones de dólares canadienses con conexión a la red prevista para 2030

