Guerra de mayorías en el Congreso: el PP busca erosionar a Sánchez atrayendo a sus socios

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María López

Madrid, 15 jun (EFE).- El Congreso de los Diputados se ha convertido en las últimas semanas en una guerra de mayorías, que ha obligado al Gobierno a estar alerta no solo con sus socios, sino también respecto al PP, que trata de erosionar a Pedro Sánchez atrayendo a sus aliados y haciéndole perder votaciones.

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El PP mantiene desde el inicio de la legislatura la exigencia de nuevas elecciones, pero además, la estrategia de Alberto Núñez Feijóo es minar al Ejecutivo mostrando su precariedad parlamentaria dividiendo a los socios, con el foco puesto sobre todo en PNV y Junts.

Busca convertir cada pleno en un "calvario" para el Gobierno, que cada semana corre el riesgo de perder votaciones porque necesita el voto de cada uno de sus socios. Esta táctica, que relatan fuentes de la dirección nacional, pretende además mostrar la iniciativa legislativa de Feijóo.

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En la práctica supone llevar a votación temáticas atractivas para otros grupos, especialmente PNV y Junts, con los que el PP comparte ideología económica. Pero no únicamente, también han planteado propuestas que dividen a la coalición, como el gasto militar, y otras en las que el PSOE está solo, como el giro sobre el Sáhara Occidental, que volverá al Congreso la próxima semana.

El PP niega que haya una coordinación previa a las votaciones con otros grupos. "No hay un bloque alternativo, hay un bloque de rechazo", recalcan en el equipo de Feijóo.

En Génova no descartan nuevas elecciones y Feijóo ha conminado a los suyos a mantener engrasada la maquinaria electoral, pero, a expensas de Cataluña, una vez que se ha pasado el Rubicón de la ley de amnistía y del maratón electoral, el PP incide en su apuesta por una erosión de lluvia fina; por cocinar el final de Pedro Sánchez "a fuego lento", en la expresión que usó Borja Sémper.

"Gobernar desde fuera", dicen en Génova, aún cuando la capacidad legislativa del PP muere en el cajón de la Mesa del Congreso, como admiten miembros del grupo parlamentario. Fuentes de la dirección apuntan que esa es ahora la prioridad, por encima de una moción de censura que Génova evita descartar, guardándose esa baza para el resto de la legislatura.

La teoría del PP es que la ingobernabilidad, la falta de presupuestos y las tensiones con Junts pueden hacer caer al Gobierno.

El resto de grupos son conscientes de estos movimientos, de los que el PP ha sacado pecho haciendo cuentas: cuatro de sus proposiciones de ley han sido admitidas a trámite en el Congreso, y otras once en el Senado, donde tienen mayoría absoluta.

"La mayoría de sus socios están haciendo aguas y los que le sustentan en pie ya empiezan a abandonarle, lleva perdidas varias votaciones en el Congreso", le dijo Feijóo a Sánchez en el pleno del pasado miércoles.

Antes de las elecciones europeas, el PP hizo decaer una proposición del PSOE sobre proxenetismo, pese a compartir el fondo de la medida, y vio como el Gobierno retiraba la ley del suelo, que dependía de sus votos, ante el riesgo de perder una segunda votación.

En el último pleno no han logrado repetir la jugada. Guardaron con celo el sentido de su voto a la enmienda a la totalidad de Junts al proyecto de ley de derechos de autor, impulsado por el Ministerio de Cultura, pero finalmente el Ejecutivo salvó la ley pactando una cláusula competencial con Junts.

Por parte del PSOE restan importancia a esta táctica de los populares y niegan que su capacidad legislativa esté bloqueada. Desde el inicio de la legislatura sabían que tendrían que gobernar negociando ley a ley, apuntan fuentes parlamentarias.

El portavoz socialista, Patxi López, ha desdeñado a los populares diciendo que si hiciesen caso a lo que dice el PP podrían "creer en los cuentos de hadas". Sánchez sostuvo el pasado jueves que "sin duda alguna" esta iba a ser una legislatura compleja, al tiempo que defendió que si un Gobierno podía controlar esa complejidad es el suyo, ya que "no hay ninguna otra formulación".

Sin embargo, socios como ERC admiten que el PP está llevando textos que pueden resultar interesantes y fuentes parlamentarias apuntan que este grupo votará en base a su ideología y principios. Otros partidos, como el PNV, dicen ceñirse al cumplimiento del pacto de investidura, pero apuestan por reducir el ruido y acordar "desde el apoyo o la oposición al Gobierno".

Entre tanto el Gobierno se ha movido y ha registrado una proposición de ley conjunta con el PNV para retomar la reforma de la ley del suelo, tras dar marcha atrás a debatir y votar el proyecto del Ejecutivo, que dependía del PP y tenía en contra a la izquierda parlamentaria, incluido Sumar. EFE

ml/sgb

(Recursos de archivo en www.lafototeca.com Código 21810518 y otros)

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