Madrid, 14 dic (EFE).- A través de las historias de una mujer en paro y de un joven jardinero ayudados por Cruz Roja, el corto "Nadie daba un duro", dirigido por el cineasta Benito Zambrano y en el que también participa la actriz María Galiana, es un llamamiento a dar a todo el mundo una oportunidad.
Esta campaña, en la que han trabajado personas beneficiarias del Ingreso Mínimo Vital (IMV) y de los itinerarios de inclusión de Cruz Roja para lograr la inserción sociolaboral, pretende demostrar que un apoyo puede ser el "motor del cambio".
"A veces, lo único que necesitamos es que alguien nos dé una oportunidad", reza el subtítulo del cortometraje, proyectado este jueves en el Palacio de la Prensa de Madrid en un acto con la participación de Zambrano, Galiana, los también actores Carmen Blanco y Alfonso Texido, personal y voluntarios de Cruz Roja, y beneficiarios del IMV y de la institución.
Personas en situación de vulnerabilidad, participantes de los itinerarios de inclusión de Cruz Roja, han trabajado tanto delante como detrás de las cámaras, convirtiéndose en auxiliares de vestuario, fotografía, cámara o producción durante el rodaje de "Nadie daba un duro".
El corto narra la historia de Carmen, una mujer parada que se acaba de divorciar de su marido y vive con su madre (María Galiana). Carmen entabla una amistad con el jardinero de un parque público, quien le recomienda que acuda a Cruz Roja, como él hizo, para que la ayuden a encontrar un empleo.
Zambrano ha reprochado que haya "demasiada riqueza muy mal repartida" y ha lanzado un deseo: "Que algún día no hagan falta ingresos mínimos vitales".
"Muchísima gente vive una odisea todos los días por la precariedad, por desempleo, por falta de posibilidades (...). Sé que es una utopía", pero el corto es un "pasito" en ese camino a su anhelo, ha añadido el cineasta.
En la misma línea, Galiana, "verdaderamente encantada, satisfecha y orgullosa" de haber participado en el proyecto y "defensora a ultranza del trabajo", ha lamentado que no haya empleo para todo el mundo y ha subrayado que el corto ha sido un "primer paso" para gente que no trabajaba.
Un primer paso que "no te lleva nunca adonde quieres, pero te saca de donde estás", en palabras de Elena Rodríguez Navarro, asesora de la Secretaría General de Inclusión Social del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.
"Una garantía de renta es necesaria, pero no es lo único. Necesitamos también acompañamiento", ha defendido, en alusión a los itinerarios de Cruz Roja.
Cruz Roja está llevando a cabo un proyecto experimental para medir el impacto de sus acciones de apoyo en el que participan 695 personas de Albacete, León, Madrid, Málaga, Murcia y Pontevedra.
A través de itinerarios integrales e inclusivos, Cruz Roja ha acompañado a un grupo de 373 personas, a las que ha proporcionado talleres de competencias básicas y digitales, orientación laboral, habilidades sociales y actividades de motivación, entre otros.
Más de 110 participantes han obtenido certificados de profesionalidad en áreas como cuidados a la dependencia, logística, comercio o teleasistencia con prácticas laborales en empresas colaboradoras.
El otro grupo no ha recibido ninguna intervención de la institución, lo que permitirá comparar ambos y evaluar el impacto de las acciones cuando finalice el experimento, a partir de 2024. EFE
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