Familiares de la mujer asesinada por su exmarido en Torrejón en 2021: él la acosaba

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Madrid, 4 dic (EFE).- Los familiares de la mujer asesinada en Torrejón de Ardoz (Madrid) en 2021 a manos de su exmarido han explicado este la acosaba desde que se divorciaron, pero no se atrevía a denunciar porque temía que le impusieran una orden de alejamiento contra su hijo mayor, que vivía con el padre.

La Audiencia de Madrid ha continuado este lunes el juicio con jurado a Julián Pulido, para el que la Fiscalía solicita 25 años de cárcel por asesinar a su exmujer el 2 de marzo de 2021, apuñalándola en el rellano del edificio en el que trabajaba en Torrejón de Ardoz (Madrid) porque no aceptaba la ruptura de su matrimonio ni que la víctima pudiera mantener otras relaciones.

En el momento de los hechos, el agresor y su expareja tenían dos hijos de 16 y 20 años.

En la sesión de este lunes la Fiscalía ha argumentado su acusación contra el procesado como autor de un asesinato con alevosía con la agravante de género, que ha sido secundada por la acusación particular y la acusación popular que ejerce la Comunidad de Madrid.

Por eso solicita para él 25 años de cárcel y una orden de alejamiento de 500 metros para los hijos, los padres y la hermana de la victima, así como una indemnización de 150.000 euros, 70.000 euros y 30.000 euros respectivamente.

Por su parte la defensa del acusado ha defendido su absolución debido al estado psicológico en el que se encontraba, que quedará demostrado en un informe, y ha sostenido que Julián se confesó culpable tras el crimen y nunca tuvo intención de matar a su exmujer. De hecho fue él quien quiso divorciarse porque, según dice, sufría abusos por parte de ella.

Esta letrada ha explicado que el día de los hechos el acusado fue al trabajo de la víctima, un lugar público, para hablar con ella porque su hijo menor no iba a clase, e iniciaron una discusión en la que ella le golpeó a él con una fregona, forcejearon y ella acabó malherida.

En la vista ha declarado una sobrina de la víctima, que ha explicado que el procesado se presentó en varias ocasiones y sin previo aviso en el anterior trabajo de su tía Mari Carmen para pedirle cuentas porque el hijo menor había dejado de acudir al instituto.

Pero ella no denunciaba porque tenía miedo de que entonces le impusieran una orden de alejamiento de su hijo mayor, que vivía con el padre.

Esta familiar ha asegurado que el exmarido de la víctima también la acosaba sentándose por las tardes frente a su domicilio, y cada vez que entraba o salía la miraba y en alguna ocasión le hizo comentarios indebidos.

Además, la madre de la victima ha afirmado que desde su separación Julián causaba daños todos los días en el coche de Mari Carmen y en una ocasión escuchó al acusado decir "desde luego que no sé qué hacer" refiriéndose a su exmujer, tras lo que el hijo mayor de ambos le contestó: "Cógela y mátala".

Por su parte varios policías han declarado que, según la investigación que llevaron a cabo, el día de los hechos el acusado acudió al trabajo de la víctima portando un cuchillo de cocina que había comprado esa misma mañana en un bazar, y tras el crimen contó lo ocurrido a varias personas y confesó en Comisaría. EFE

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